De vido y lopecito Cameron Con la reapertura de la causa que investiga el pago por parte de Skanska de supuestas coimas por $ 14 millones para adjudicarse la construcción de dos gasoductos,  vuelve a complicarse la situación judicial de los ex funcionarios  Julio De Vido, José López,  Daniel Cameron, y Fulvio Madaro, entre otros. La causa en la cual estaban procesados había sido archivada en 2011 por la Cámara Federal porteña, por considerar ilegal una grabación de audio entre dos gerentes de la firma sueca. A partir de la orden de la Corte Suprema en diciembre de 2015 de reabrir la investigación, nuevamente los ex funcionarios durante las presidencias de Néstor Kirchner, y de Cristina Fernández, están bajo la lupa de la justicia. Durante la semana recorrieron Tribunales, el ex secretario de Obras Públicas, José López, y el ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. El jueves 10 de noviembre José López, declaró ante el juez Sebastián Casanello,  que la construcción de los gasoductos en 2005, estaba a cargo de la Secretaría de Energía,  «El secretario de Energía Daniel Cameron le comunica por nota al presidente del Enargas Fulvio Madaro que proceda a la adjudicación de la obra«, aseguró López. El viernes fue el turno del ex ministro de Planificación y actual diputado nacional por Buenos Aires, Julio De Vido, quien a través de un escrito negó haber tenido participación en el hecho que se investiga, «Mi llamado a indagatoria se basa en una concatenación de circunstancias no probadas y de origen espurio», se defendió. Sus abogados, Julio Virgolini y Adrián Maloneay, pidieron el sobreseimiento de Julio De Vido por considerar que la indagatoria al ex ministro no tiene lugar porque los funcionarios involucrados por debajo suyo y los corruptores (en alusión a los empresarios que supuestamente pagaron sobornos) siguen todos sobreseídos.
Madaro y CFK 2006

En agosto de 2006 Fulvio Madaro inauguró el gasoducto de El Calafate junto a la entonces senadora Cristina Fernández. Foto La Nación

Viejos conocidos en Santa Cruz, sin embargo Daniel Cameron quien durante la primera gobernación de Néstor Kirchner se desempeñó como titular de Servicios Públicos,  siempre tuvo una relación fría y distante con el todo poderoso Julio De Vido. Fulvio Madaro, recaló en Santa Cruz en los noventa en plena efervescencia del gobierno de Carlos Menem como director de la Aduana de Río Gallegos, cargo del cual es eyectado por no haber controlado un contrabando de electrodomésticos provenientes de Chile, por el paso fronterizo de Dorotea. Su ejecutor, y reemplazante: el futuro hombre fuerte de la Aduana y la Afip, Ricardo Echegaray. Rescatado por el entonces presidente Néstor kirchner fue designado al frente de Enargas, cargo que ocupó hasta que estalló el caso Skanska que lo obligó a renunciar. Fue el único que no regresó a ocupar un puesto en el gobierno.