Captura de pantalla 2017-05-15 a la(s) 17.58.28ENTRE RÍOS- El ex secretario presidencial, Ricardo Barreiro, está siendo sometido a juicio oral en una causa que investiga el delito de «falsificación de documento público» a raíz de haber omitido su carácter de funcionario provincial en un contrato de su empresa de transporte para llevar alumnos a Tecnópolis. El delito prevé una pena de uno a seis años de prisión. Barreiro estaba procesado en Entre Ríos desde agosto de 2014 porque se inscribió como proveedor del Estado en la Dirección General de Contrataciones mientras se desempeñaba como  coordinador de Relaciones Institucionales del Centro Experimental de Industrias Culturales de Entre Ríos (CEICER), cargo que desempañaba ad honorem con percepción de viáticos. Había llegado al cargo en 2012 de la mano del ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez, actual diputado provincial.
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Barreiro como relacionista cultural del gobierno de Entre Ríos

En diciembre de 2012 su empresa RP Transportes SA, fue la única que se presentó a la licitación del Ministerio de Turismo para llevar a Tecnópolis (en Villa Martelli, Buenos Aires) a 2.324 estudiantes de 60 escuelas entrerrianas. Más tarde, el funcionario le cobraría al Estado provincial 220 mil pesos por ese servicio. Su empresa aparece en el Registro de Proveedores con el número 4.711. Barreiro acumula causas y procesos judiciales. En noviembre pasado el ex secretario presidencial fue procesado por  “negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública”,  y sus bienes fueron embargados hasta la suma de 100.000 pesos. Lo acusan de haber “resultado beneficiario de la concesión de la compañía de carga aérea Jet Paq y haber sido contratado en forma simultánea por el Organismo Regulador de Aeropuertos (Orsna). El 2016 no fue un buen año para Ricardo Barreiro. En julio de este año la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) radicó una denuncia ante la Justicia federal de Rosario para que investigue si  integra un conglomerado de empresas sospechada de lavar millones a través de supuestas exportaciones y determinar, además, si las ramificaciones de las sociedades llegan a Los Monos, la banda narco a la que se investiga por supuesto lavado. Barreiro fue un colaborador directo de los Kirchner, además de oficiar de cuidador de la casa del matrimonio en El Calafate, fue uno de los secretarios presidenciales tanto de Néstor Kirchner como de Cristina Fernández. Designado en 2003 en el estado nacional a pesar de que en febrero de 1991 había sido exonerado de la Administración de Parques Nacionales, por manejo irregular de fondos. Propietario de empresas de transportes, hoteles, restaurantes y docente, Ricardo Barreiro, aún retiene un cargo en la Escuela Nro 9 de El Calafate.