SANTA CRUZ.- El Consejo de la Magistratura reconoció que durante los concursos para ocupar cargos en la justicia, los miembros del jurado conocen la identidad de los postulantes, en contraposición a lo que indica el reglamento respecto de mantener el anonimato de los candidatos a los fines de garantizar la transparencia a la hora de evaluar los exámenes. El hecho se conoció a raíz de un amparo presentado por una postulante a quien se le impidió acceder al expediente del concurso.

En el marco de un concurso para la cobertura del Juzgado de Familia N° 3, que motivó la presentación de un amparo por parte de una postulante a quién se le impidió acceder al expediente del concurso, el Consejo de la Magistratura reconoció que «los miembros del jurado conocen la identidad de cada uno de los participantes», violando la regla del anonimato en la corrección de los exámenes escritos.

«La gravedad de todo esto, no es el caso particular. Es que así se designan a nuestros jueces«, señaló el abogado Javier Stoessel, patrocinante de una postulante en el concurso para ocupar el cargo de juez en el Juzgado de Familia N° 3, a quien se le impidió tomar vista del expediente para conocer los términos de la evaluación que le otorgó una baja calificación.

Por este motivo presentó un amparo «para contar con elementos para recurrir, ya que se tenían sospechas fundadas de que se había violado la regla del anonimato en la corrección del examen escrito establecido en el artículo 22 del reglamento», explicó el dr Stoessel.

Si bien el amparo fue rechazado por el juez, Marcelo Bersanelli, en la tramitación del mismo el Consejo de la Magistratura informó que “Los miembros del Jurado conocen la identidad de cada uno de los participantes”, lo que para el abogado de la ampairsta configura una violación al reglamento toda vez que «no se ha previsto el “Anonimato” en los términos que expone la amparista”, afirmó.

Stoessel recordó que «La aprobación del anonimato durante el año 2021 fue celebrado como un importante avance en la reglamentación en cuanto a materia de transparencia e imparcialidad, al menos en la evaluación escrita. Sin embargo, nunca se aplicó, y los integrantes del Consejo desconocen el texto y el sentido de la propia reglamentación que aprueban», remarcó.

Expresamente, dicha regla surge del art 22 inc. 2 letra b y 6 del Reglamento de concursos, conforme a la cual, el examen escrito debe ser calificado por los jurados sin conocimiento de la persona a la cual califican.

Textualmente, la norma dice en su artículo 22, respecto del Ingreso y configuración del examen: Los postulantes deberán ingresar a la plataforma con su número de usuario al concurso respectivo. El ID será secreto y único para cada postulante y cada concurso y permitirá que el examen no pueda ser identificado.

Y en el inciso 6° referido a la entrega del examen punto d, indica que «tanto los exámenes remitidos por correo electrónico al jurado como los que quedaren impresos en resguardo estarán identificados con los Códigos Únicos (ID) asignados previo al examen, y no contendrán ningún dato que permita conocer o identificar a sus autores.

Para el abogado, la afirmación del Consejo de la Magistratura, en cuanto a que «Los miembros del Jurado conocen la identidad de cada uno de los participantes», revela claramente que no hay anonimato en los concursos.

”Entendemos que lo expuesto puede constituir una grave violación de la normativa reglamentaria con una afectación institucional directa, que perjudica la transparencia e imparcialidad, y constituye un nuevo desaliento para la participación en estos procesos, que seguirán siendo reservados para los grupos cercanos al poder, privando de pensamiento independiente al poder judicial», argumenta el doctor Stoessel.

Considera que «ya era una situación grave el que no se permitiera ver el expediente, negando el acceso a todo elemento para presentar un recurso por parte de un postulante. En el camino, informan que una regla fundamental para garantizar la transparencia e igualdad, no es directamente aplicada. La gravedad de todo esto, no es el caso particular. Es que así se designan nuestros jueces«, concluyó Stoessel.

El reglamento de concursos