MarceCambio nro 1: El fiscal federal Federico Delgado ha imputado al Presidente de la Nación por su presunta participación, hace siete años, en sociedades off-shore. Hasta donde puedo ver, el Gobierno Nacional no ha emprendido ninguna acción para remover al fiscal y asegura someterse a la investigación. Hace unos años, el fiscal José María Campagnoli comenzó a investigar los negocios sucios de Lázaro Báez. La Procuradora General Alejandra Gils Carbo lo removió de su función, desmanteló su equipo de colaboradores y fraguó un jury en su contra. Puso en su reemplazo un fiscal títere, el Dr. Gonella, hoy procesado por su actuación en la causa. Pero logró su objetivo de apartarlo a Campagnoli aún cuando se demostró la inconsistencia de las acusaciones. Cambio nro. 2: Todo parece indicar que el fiscal Delgado realizará sus investigaciones sin mayores riesgos para su salud. Hace un año, el fiscal Nisman, antes de imputar a la ex Presidente y pocas horas de presentar las pruebas apareció «suicidado». Otros magistrados cerraron la causa sin investigar. Cambio Nro. 3: No existen hasta el momento señales de que el Gobierno intente movilizar a los ciudadanos para obstaculizar la investigación del fiscal Delgado con gansadas tales como: «si lo tocan a Macri, nos tocan a nosotros». Por el contrario, todo el arco político kirchnerista está movilizando para el 13 de abril, cuando la ciudadana Cristina Fernández deba presentarse a la citación de un Juez de la Nación para demostrar su inocencia. Cambio Nro. 4: No veo que los medios de comunicación intenten escrachar al Fiscal Delgado o al Juez interviniente en sus respectivos domicilios particulares. Por el contrario, pude ver como los conductores de C5N transmitían desde el domicilio del Juez Bonadío a la par que expresaban: «….y si nos damos una vueltita por aquí?….» azuzando a la población al escrache. Cambio nro.5: Por primera vez en la historia de nuestro país, un presidente, importante empresario mucho antes de ostentar un cargo público, someterá la conducción de sus empresas a un fideicomiso ciego, inhibiéndose voluntariamente de presidirlas. Práctica que conocemos en presidentes de EEUU o de Piñera en Chile. Por el contrario, el emporio hotelero de la familia Kirchner, (adquirido con los magros sueldos de cargos públicos que desempeñaron durante los últimos veinte años?) no tenía empacho en alquilarle sus habitaciones a otra empresa del Estado, Aerolíneas Argentinas, con facturas truchas que hubieran implicado 15 años de alojamiento de su tripulación, por ejemplo. Cambio nro 6: La empresa o empresas off-shore atribuidas al Presidente Macri salieron a la luz por investigaciones de prestigiosos periodistas como Hugo Alconada Mon y Mariela Fitzpatrick, pertenecientes a Nación y Clarín respectivamente. No he visto a ningún funcionario nacional salir a descalificar a estos periodistas y sus periódicos, acusándolos de ser la «corpo» o cosas por el estilo. Hace unos años, un impresentable Secretario de Comercio se paseaba por Angola exhibiendo carteles y regalando souvenires que decían «Clarín Miente». Hebe de Bonafini y otros dirigentes sociales organizaban escupidas a las fotos de los periodistas independientes. Conclusión: Tengo una considerable lista de críticas al accionar del actual Gobierno Nacional, pero no puedo dejar de celebrar estos cambios que hacen a la división de poderes y al respeto por las instituciones.