Emergencia educativa OpiniónPor Sebastián Tresguerres.- Alicia dijo que quiere mirar para adelante. Suena lógico querer dejar atrás a Varizat atropellando docentes, a Jaime como Ministro de Educación, a Sancho abandonando el gobierno por el conflicto del 2007. Y es cierto que mirar hacia adelante es mucho más puro: en el futuro todavía nadie robó. ¿O sí? Si miramos al futuro, como quiere Alicia, tendríamos que analizar cómo harán nuestros hijos para pagar los empréstitos, si se toma la pretendida deuda, cuando lleguen los vencimientos. Pero centrémonos en el proyecto de declaración de la emergencia educativa y edilicia. Vayamos a la síntesis de cuál es el problema principal de la educación actual en Santa Cruz: paros docentes por reclamos salariales (incluyendo que paguen el aguinaldo en fecha) lo cual repercute en que los alumnos tengan muchos menos días de clases. La génesis del principal problema actual y de los últimos tiempos (no digo que no existan otros) es salarial. Si se hubieran dado los aumentos salariales a tiempo y se pagaban los sueldos y el aguinado en las fechas en que correspondía hacerlo, los chicos, en términos generales (salvo algún problema edilicio de ciertas escuelas, que también serían responsabilidad del gobierno), hubieran tenido clases. Lo que busca hacer esta declaración de emergencia educativa es borrar del mapa justamente el problema principal, es negar el problema, hacerlo desaparecer con una ley, negar que el problema es un problema salarial. La idea central del proyecto es «desactivar» el efecto de los paros docentes por medio de suplencias. Dicho simple: si un docente hace paro, se le pone un docente que lo suplante. El tema es ¿y al suplente no se le va a pagar? Y si se les paga a los suplentes ¿de dónde van a sacar el dinero para hacerlo? La lógica indica que descontándoselo a los docentes que hicieron paro, porque si no las cuentas en la lógica del gobierno no darían. ¿Y ustedes se piensan que así se solucionaría el problema? ¿Piensan poner suplentes a todas y todos? ¿Reclutar docentes nuevos? ¿Sin más bronca y sin ningún impacto secundario? ¿Y si después se termina el conflicto qué se hace con esos docentes que estaban tomando las suplencias?¿Se los mete a trabajar en el hospital? La madre de todas las batallas, de todos los conflictos salariales, incluyendo el docente, está en el pasado que no quiere mirar Alicia. Está en la inflación. Es un problema salarial y económico. Los gobiernos nacionales de sus parientes (unos tales Néstor y Cristina) fueron los que instauraron los conflictos salariales permanentes al permitir y alentar la inflación, que obliga a que la sociedad esté permanentemente en conflicto por luchas salariales. Y ahora veamos el otro eje del proyecto, el eje de la ridiculez total: que se elija un padre por ciudad para que solucionen todos los problemas (llamados “Representante Escolar Comunitario”, vinculados al CPE). Conociendo el palo, a esto lo metieron en el proyecto para hacer humo (hay varios magister en aprovechamiento del humo y los cuartos intermedios en este gobierno), para entretener y desviar la discusión central. Se propone que por cada ciudad y comisionado de fomento se elija a un padre para que haga de nexo con todos y todas, y para todo y toda cuestión, que hagan lo que no hace el ministerio de educación, ni el CPE, ni el gobierno, ni los directivos, ni los docentes, ni los alumnos, ni nadie. Una ridiculez. Pero es una ridiculez que explicita una gravedad: el gobierno no confía en la capacidad actual de diálogo de nadie. No cree que así como estamos, los padres, ni los alumnos, ni los directivos, ni los funcionarios, ni los docentes, puedan lograr opinar, ni comunicarse, ni consensuar, ni proponer, ni debatir. No. La sociedad, por naturaleza, es disruptiva y la gente no sabe conversar. Se necesita crear un carguito, encima sin autoridad real para decidir nada, para que un padre mágico por ciudad se ilumine y haga lo que no hacen todos los padres de la ciudad ni ningún directivo de ninguna escuela ni ningún funcionario de nada: dialogar, consensuar, proponer. La esencia real de este problema es económica. Se construyó una provincia con escuelas derruidas, pero con hoteles lujosos. Ahí está la cuestión. Fue una estrategia de estado. Consumismo y desfalco quitando recursos a la educación (y a la salud y a tantas otras cosas). Estrategia pura, nacida en el pasado que se pretende no mirar. Y a esa estrategia no la fijó ningún docente ni ningún médico, la fijaron los sucesivos gobiernos que tan bien le han hecho a la provincia. Por último, Alicia en su conferencia dijo que «si hay alguien que se ha jugado por la salud de esta provincia es quien les habla.» Habrá que ver por qué sus parientes, al mínimo dolor de muelas o de rodillas, huyen desesperados a atenderse en los hospitales de la gran ciudad de los globos amarillos.