Virgina García Por Héctor Barabino.- La senadora Virginia García repudió al caricaturista Hermenegildo Sábat por considerar que «ejerció violencia de género» con sus dibujos, contra la ex presidenta Cristina Fernández.  En 2008 Cristina acusó de mafioso al dibujante por una ilustración en Clarín. El repudio de la senadora es por la Mención de Honor del Senado que le fuera otorgado recientemente a «Menchi» Sábat. Virginia García, fue cinco años directora Regional de la AFIP, cargo que fue creado por Ricardo Echegaray a través de la disposición 298/2010, e inaugurado por ella. Nadie podría probar que fue puesta allí por su prentesco con Máximo Kirchner, o su militancia en La Cámpora, pero sí se puede asegurar que no accedió al cargo por concurso. Ni trayectoria, cuando asumió la Dirección tenía cuatro meses de antigüedad en la AFIP. Durante su gestión, desde agosto de 2010 hasta que asumió como senadora por Santa Cruz en diciembre de 2015, Lázaro Báez evadió 223 millones de pesos en aportes, esto es, el empresario se quedó con plata que correspondía al sistema de Seguridad Social, y la AFIP se lo permitió. O no lo detectó, no se dio cuenta que durante 60 meses las empresas de Báez no ingresaban un solo peso al organismo fiscal. Tal vez por eso la senadora García, hija de Héctor Marcelino «Chicho» García, el ex gobernador que antecedió a Néstor Kirchner quien lo defenestró luego de utilizarlo para llegar al poder,  se negó a votar la ley de Extinción de Dominio que buscaba recuperar a favor del Estado bienes producto de la corrupción, «es un atropello a la constitución», fundamentó la legisladora. Como hizo con los Derechos Humanos, el kirchnerismo ahora bastardea la lucha contra la violencia de género para filtrar sus interés particular en blindar la corrupción, y a los corruptos, con el manto etéreo de las causas nobles. Sabat