Sin título Por Mario Novack.- Un aniversario distinto tuvo Rio Gallegos en ese 19 de Diciembre de 1933. Sorprendidos porque cuando terminaban los bailes del Carnaval Aniversario de la ciudad, aparecían en la Ría latas con kerosene, nafta y otros combustibles. No era una aparición mágica. Se trataba de las consecuencias del naufragio del Buque Tanque “Matrero”, encargado de proveer de combustible a las localidades portuarias de la línea Sur, teniendo a nuestra ciudad como escala de esa actividad. La rica tradición oral, pone el relato de Isabel Almonacid que recuerda como elemento destacado la sorpresa de los bailanteros que se enteraban una vez concluida la tertulia, de este acontecimiento, que en lugar de naufragos ponía restos de la carga del “Matrero” en las playas del Río Gallegos. El episodio se había producido exactamente a la hora 07,00 del día 18 de Diciembre en el sector conocido como Paso Remolinos, cercano a Punta El Gancho. La ría local, por su carácter aluvional posee numerosos bancos de barro y arena que tornan dificultosa su navegación. De esto dan fé muchos y reconocidos navegantes. 2Con precisión de inventario el Teniente de Navío Modesto Lacumberry, del Trasporte ARA Patagonia enumera la carga que consta de “380 toneladas de carga de inflamables, de las cuales 350 iban estibadas en las bodegas y las 30 restantes en Cubierta, formando una troja de un metro y medio de alto”. Estos datos se desprenden del sumario instruido por el Juzgado Federal, que destaca la importancia de esta carga, proveída por las compañías petroleras Astra e YPF, destinada a resolver la provisión de kerosen, nafta para vehículos y también nafta para aviación. El buque había partido cuatro días antes de Caleta Cordova, en inmediaciones de Comodoro Rivadavia, cumpliendo un derrotero previamente establecido. En el naufragio se vivieron momentos tensos, el mayor de ellos relatados por uno de los tripulantes encargados del mantenimiento del cuarto de máquinas, que no se había dado cuenta del naufragio. Cuenta es su declaración que resolvió salir a cubierta al haber escuchado el alboroto y se enteró en el momento que ya todos habían abandonado el buque a bordo de los botes salvavidas, debiendo alcanzarlos a nado. Conocido el accidente los tripulantes fueron rescatados por la Balandra de bandera Argentina “Priscilla” y al día siguiente, en medio de los festejos, se intentó salvar a la embarcación remolcándola a puerto, operativo que fracasó quedando volcado definitivamente en el banco “Del Sud”, imagen que registra la historia en distintas fotografías. Previamente pudieron ser rescatadas algunas pertenencias de los tripulantes y elementos del buque, que se encontraron en estado deplorable por el accidente, de acuerdo a lo indicado en la actuación judicial. La goleta «Emma», al rescate. *Bien podríamos dar por terminado este naufragio aquí, pero debemos tener en cuenta que este buque debía transportar y entregar en varios puertos una carga de gran valor para la época como era el combustible. Si bien una parte de esta fue recuperada, el resto quedó a flote en la zona de Punta Loyola. Es aquí donde toma parte en esta historia la goleta «Emma», la cual se encontraba rumbo al Puerto de Ushuaia. Esta embarcación estaba varada, el día 22 de Diciembre, en la zona de Punta Loyola esperando viento propicio para continuar la navegación, ya que debía realizarla a vela por no contar con su motor. Esa tarde, el Capitán de la misma, Federico Lorenzo Larsen, avistó cajones y barriles flotando en el río, por lo cual tomó la decisión de arrear un bote con el fin de salvar la carga que se encontraba a la deriva; de esta manera consiguió rescatar cuatro tambores de nafta de unos 200 litros proximadamente cada uno, tres tambores de gasoil de la misma capacidad, 23 cajones y medio de nafta y un cajón de kerosene. Sin embargo, el Capitán supuso que a lo largo de la costa, desde Punta Loyola hasta Cabo Vírgenes quedaron más bultos, los cuáles no les fue posible recuperar por el mal tiempo. En un gesto honorable, el Capitán Larsen entregó todos los bultos rescatados a la Autoridad Marítima, Enrique L. López: Subprefecto de Ushuaia. *De la página histamar.com.