Por Héctor Barabino.– Sin firmar ningún decreto ni tampoco pedir permiso, Alicia Kirchner repite la historia de su hermano Néstor cuando hace 25 años dispuso no pagar un mes de sueldo y el aguinaldo,  y descontar el 15% de los salarios a estatales con al argumento de la «provincia en llamas». Ella ya consiguió arrebatarle a los jubilados medio mes de sus haberes, en tanto que a sectores activos, como a los judiciales,  directamente les escamoteó el mes completo. Históricamente los jubilados percibieron sus haberes el día 22 de cada mes, y los activos el último día hábil. Si el proceso de dilatar los pagos continúa el gobierno no tardará en embolsar una remesa completa de salarios (con aportes), esto es, unos dos mil millones de pesos según las cifras oficiales que declaran 80 mil sueldos. Esta política de ajuste de liberalismo extremo no mide las consecuencias que conlleva retacearle aportes a la obra social y la caja de jubilaciones. Alicia, como Néstor, también está rebajando los salarios.  Mientras transcurre el cuarto mes del año el gobierno no solo no abrió las paritarias sino que ya le puso un techo de 3% de aumento de acuerdo a la oferta que realizó a los maestros. Es decir que si el índice de inflación de mínima ronda el 20% que es lo que el gobierno nacional está reconociendo en los pactos salariales firmados hasta el momento, y Alicia se mantiene en el 3%, la diferencia de 17 puntos significa hoy por hoy, una merma superior a aquel inolvidable 15% que descontó Néstor Kirchner en 1991. La misma película con actores similares y siempre el mismo final. Muy poco feliz.