Captura de pantalla 2017-06-11 a la(s) 11.07.45Por Héctor Barabino.– En menos de 24 horas un tuit que replica a otro de Cristina Fernández sobre las consecuencias del paro de transportes en Córdoba, sumó más de 2.400 retuits, y está a punto de doblegar los retuits que obtuvo Cristina. Una estadística récord para una cuenta que reproduce las expresiones de un individuo, lanzadas al universo infinito de las redes sociales donde pocas veces se da un rebote de tanta magnitud. Hay que tener en cuenta que La ex presidenta no solo cuenta a los seguidores por millones, sino que es una tuitera compulsiva que utiliza la red para terciar en la información que emiten los medios masivos los que hoy en su mayoría le son adversos. Cristina busca hoy terciar en un discurso social que cuando era presidenta la tenía a Ella como principal emisora y centro de la escena con sus interminables cadenas nacionales. Y las incontables pautas oficiales que adornaban lenguas y oídos. Ese predominio se terminó cuando dejó el poder, y hoy Cristina se recluye en Twitter y desde allí bombardea con información y opinión, como una más del montón. Está en todo su derecho. La diferencia es que en el democratizado mundo de las redes sociales «todos tienen el mismo derecho y lo ejercen». Lo que no se da en la misma medida en los medios clásicos que además de la natural mirada editorial, responden también a intereses económicos, empresarios o políticos. O a los intereses del gobierno cuando se trata de los medios oficiales. Captura de pantalla 2017-06-11 a la(s) 11.08.59Y es aquí donde el ejercicio del derecho a la libertad de expresión, se limita o directamente es avasallado. Como lo hizo el kirchnerismo en Santa Cruz durante 27 años y continúa haciéndolo. El hecho de poder acceder a contraponer una información que lanza un poderoso con otra que produce un individuo sin poder, es una de las magníficas señales de estos tiempos en los que asistimos al fin de la masividad entendida en términos convencionales, aquella que monopolizaban los grandes medios de comunicación. Dejo constancia. ¿Cuál es el mensaje del tuit que cruzó al de Cristina? Decirle, mire doctora, en su provincia las cosas están peores, mucho peores que en la provincia donde usted pone su mirada y preocupación. Punto. Lo que no significa: a) que Cristina se entere b) si se entera, que le importe c) que Cristina no tenga un importante grado de adhesión d) que un tuit vaya a cambiar la realidad de Córdoba y de Santa Cruz Es simplemente un pequeño triunfo de los «desempoderados» de la palabra parafraseando a Cristina, gracias al acceso a las nuevas formas de comunicación que proponen las redes sociales que están disponibles para todos los habitantes del mundo. Solo tenemos que aprender a usarlas.