Pablito-y-Alicia2Por Héctor Barabino.- Si bien no lo anunció oficialmente el gobierno ya está practicando un ajuste en los salarios públicos, primero, difiriendo el pago y luego demorando aumentos que según el ministro de Interior Rogelio Frigerio, Alicia Kirchner «ya decidió» que no dará este año. La gobernadora avala estos dichos con el implacable lenguaje gestual del silencio. Pero los números hablan por ella, y la contradicen. En sueldos y haberes la provincia paga,  a activos $13.419 millones y a los pasivos otros $7.500 millones, unos $21.000 millones. Hay que tener en cuenta que los sueldos vigentes se abonan a valores de 2016 ya que no fueron incrementados. Precisamente el presupuesto 2017 preveía aumentos del 25,1 %,  lo que eleva la erogación en salarios a $24.948 millones, lo que hasta el momento no sucedió. Por lo tanto la diferencia entre lo que la administración de Alicia Kirchner proyectó pagar este año en salarios y lo que efectivamente está pagando, alcanza los $4.000 millones.  Esta cifra es la que retiene el gobierno clausurando la pauta salarial de 2017. Si se tiene en cuenta que el presupuesto actual de $37.964 millones tiene un déficit de $6.200 millones, aún descontando ese saldo negativo con los $31.764 millones que quedan a la provincia le sobran recursos para pagar sueldos, y hasta con aumentos. O no están diciendo la verdad, o son incapaces de administrar un presupuesto que sin sobrarle demasiado, bajo ningún punto de vista justifica la actual paralización del estado y el brutal ajuste que se aplica sobre el eslabón más fino.