Obras Pendientes de pago Lazaro

LA NACIÓN/ MARIELA ARIAS.- Como en la vida misma, la separación de una pareja, no es de un día para el otro. Y muchas veces empieza con un hecho aislado que va marcando el derrotero. Así la separación comercial entre la familia Kirchner y el empresario Lázaro Báez empezó en septiembre de 2013 cuando apartaron Valle Mitre, de la administración de los hoteles de la entonces familia presidencial. Casi tres años después que estallara en los medios el escándalo por presunto lavado de dinero y significara la apertura en la justicia de la causa Hotesur -nombre de la sociedad anónima propietaria del hotel Alto Calafate de la familia Kirchner-, sigue una separación, que por momentos tiene ribetes mediáticos. Días pasados en una entrevista con radio Vorterix la gobernadora Alicia Kirchner negó de forma rotunda que su cuñada, la ex presidenta Cristina Kirchner y el empresario fueran socios, calificó de una «barbaridad» y de «tejido de relaciones» que hacen los medios a los vínculos que los relacionan y minimizó el rol de su hija, Romina Mercado en la causa Hotesur. Báez le respondió por Infobae y le cuestionó que ni ella niRicardo Echegaray, ex titular de la AFIP, podrían justificar el incremento de su patrimonio. Chispazos mediáticos Estos chispazos mediáticos, responden a acciones que se iniciaron en enero pasado, cuando el distrito 23 de Vialidad Nacional en Santa Cruz fue intervenido y tuvo como primera misión auditar la obra publica que en la última década quedó en manos de Báez a través de sus empresas constructoras. Fue el 5 de febrero cuando Alicia Kirchner, a través de un comunicado de prensa, pidió que Vialidad Nacional le rescinda el contrato de obras. «El Gobierno Provincial solicita a Vialidad Nacional, que tome medidas urgentes para resolver la grave situación y el hartazgo que genera a toda la sociedad santacruceña en su conjunto la paralización de sus obras en la provincia de Santa Cruz». Lo cierto es que si bien Vialidad Nacional, debía iniciar los trámites y generar el escenario, era la provincia, como comitente de obra quien debía rescindir los contratos, lo cual ocurrió un mes después. La situación se aceleró ante los repetidos cortes de rutas que durante casi dos meses protagonizaron los ex trabajadores de Austral Construcciones acompañados por la Uocra en distintos puntos de la provincia. El empresario, de estrecha vinculación con la familia Kirchner, tuvo adjudicaciones para hacer rutas sólo en territorio santacruceño hasta fines de 2015 por 16.386 millones de pesos, según publicó LA NACION a partir de la auditoría interna de Vialidad Nacional llamada «Informe y avance de gestión integral de obras en el 23er distrito Santa Cruz». La obra pública en la provincia La preeminencia de la provincia de los Kirchner en la obra pública vial sobre la del total del país es abrumadora. En ese distrito se ejecutó el 11,2 por ciento del total de dinero que salió de Vialidad Nacional para construir o mantener rutas, porcentaje que lo coloca en el lugar número uno entre todas las provincias. Las obras rescindidas se encuentra en distintos tramos sobre la ruta provinciales 288, 39 47, 9, 2, ruta nacional 3, ruta nacional 40, según el listado firmado por la propia empresa al que tuvo acceso La Nación. De ese listado se desprenden las obras, que según Baéz, le quedaron adeudando las certificaciones de pago. Y se encuentran las emblemáticas como la circunvalación de Caleta Olivia, el tramo de la 40 que va entre Bella Vista y Buitreras, o la ruta 40 a la altura del lago Cardiel. En todos estos puntos, hay obradores que hoy están vacíos y abandonados por la empresa. Incluso hay propuesta del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción (SATRAIC) le pide al gobierno de Santa Cruz que tome posesión de las máquinas y la infraestructura con la que cuenta actualmente la empresa Austral Construcciones.