2 A BORDO DE AEROLINEAS ARGENTINAS.- «Que está mas flaca», «Que está linda en persona», «Que humilde, viaja en turista igual que todos», «Que se quiere hacer la pobre», «¿Viste que viaja con el perrito?», estos son algunos de los comentarios de los ocasionales compañeros de viaje de la ex presidenta Cristina Kirchner. Desde que dejó el poder hace ocho meses ya hizo tres viajes a Buenos Aires, las tres veces partió desde El Calafate y en todos los vuelos se sacó fotos con ocasionales pasajeros, tanto locales como turistas. Volver a ser una ciudadana «de a pié» después de 25 años la depositó a Cristina Kirchner en un lugar inesperado: el ser escrutada en vivo y en directo por personas comunes. La obliga a mostrar una cara sonriente ante cada requisitoria de una foto y a saber que el centenar de pasajeros que suben en su mismo vuelo (simpatizantes o no) algo dirán de ella. En cada vuelo ocupa la fila 3 F, que generalmente suele estar reservada para personas con dificultad de movilidad o bien pasajeros con niños, e indefectiblemente elige la ventanilla. A su lado se sienta un secretario, que será el encargado de llevar su cartera Louis Vuitton y alternativamente atender al perrito que en ocasiones viaja con ella. En la fila de atrás se ubican tres custodios, ayer viajaba el jefe de ellos, el comisario Diego Carbone. Ayer a la tarde, sufrió la misma demora del vuelo que el resto de los pasajeros y pese a ello no dejó de responder, con notable predisposiciín, a los pedidos de fotos y saludos de parte de simpatizantes y curiosos. Su presencia siempre causa revuelos y comentarios. «¿Qué nos darán de comer?», preguntó una pasajera de una fila cercana a la ex presidenta. «Un sanguchito así de chiquito y la cajita infeliz», respondió uno de los custodios a la ocasional pasajera.  «Antes nos daban una cajita llena de deudas», respondió alguien, de la fila contigua en un tono suficientemente alto. El que quiera oir, que oiga. Cris tuitLa ex presidenta tuiteó antes de partir que el vuelo salía con demora. Que llegaría mas tarde al acto en homenaje a Hugo Chavez en el Instituto Patria, pero que estaría allí. Al llegar a Aeroparque todo se organizó para que Cristina Kirchner baje primero acompañada de su secretario  y aborde un auto que la recogió en la pista y la llevó directamente al acto. El resto de los pasajeros debieron esperar para cumplir con el trámite engorroso, de bajar por la escalerilla del avión, tomar el colectivo e ir en busca de su equipaje. Un viaje más de Cristina Kirchner.