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En mayo Alicia Kirchner no firmó el acta federal en Córdoba. Hoy las necesidades la apremian

El próximo martes 02 de agosto en reunión clave entre Nación y las provincias en Puerto Madryn, Santa Cruz deberá rubricar el “documento federal” para la devolución del 15% de coparticipación nacional que en 1992 los gobernadores pactaron con el presidente Carlos Menem, derivar a la ANSES. En mayo de este año, los gobernadores acordaron con el gobierno nacional un nuevo acuerdo federal para la devolución de esos fondos en tramos escalonados del 3% anual hasta 2020, más  la posibilidad de un préstamo por otro 6% con interés no capitalizable. Según el Vicegobernador Pablo Gonzales “la Provincia recuperará $ 224 millones de coparticipación este año, y un préstamo de $ 447 millones». La gobernadora Alicia Kirchner no rubricó aquel acta compromiso a la espera de la aprobación de la legislatura de Santa Cruz dado que comprometía la coparticipación. La Cámara de Diputados finalmente autorizó el acuerdo federal que incluía el endeudamiento, más la autorización para la toma de empréstitos por otros $10 mil millones,en la escandalosa sesión del 23 de junio en medio de disturbios, el desalojo de los diputados de la oposición, y la sola votación por mayoría de los diputados del FPV, sin los dos tercios que manda la Constitución Provincial. Tras una forzada definición judicial a favor del gobierno,  las leyes que autorizaron los endeudamientos aún esperan más cuestionamientos judiciales que demoran su legalidad. De todos modos el gobierno provincial ya la puso en práctica. A la cumbre con los gobernadores que presidirá el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, Alicia Kirchner llega sin demasiado margen de maniobras para negociar con el poder central, menos para imponer condiciones. Urgida por la necesidad de fondos para sueldos, y con una deuda económica -y tal vez moral- de $280 millones que Nación adelantó hace una semana a la Provincia para el aguinaldo de los jubilados, la mandataria deberá definir cómo devuelve ese dinero, y si finalmente tomará más deudas con fondos nacionales para regresar a su provincia con una respuesta a los 80 mil estatales a quienes ella misma prometió «mejorar salarios» a cuenta del endeudamiento.