Sin título E l Tribunal de Cuentas de la Provincia emitió el informe final de la Auditoria Administrativa y Contable realizada en la Municipalidad de Río Gallegos, en el que ratifica las irregularidades detectadas en 2014,  y que sirviera de punto inicial a la denuncia radicada por el mismo Tribunal de Cuentas contra el entonces intendente Raul Cantin y su gabinete. La denuncia realizada en noviembre de 2014 recayó en el juzgado de Instruccion Nro 1 a cargo de la dra Marcela  Quintana, quien a partir del informe final que ratifica las irregularidades detectadas en la auditoría, contará con las pruebas que incriminan a los funcionarios implicados en las maniobras con fondos millonarios que afectan a las arcas municipales. El organismo de contralor entendió que fueron insuficientes las explicaciones brindadas por los funcionarios que en algunos casos ni siquiera emitieron descargo,  por lo tanto ordenó instruir Juicios Administrativos a los responsables; y enviar copia de las actuaciones al juzgado Nro 1 que tramita la denuncia a través del expte Nro 68321/14. Algunas de las irregularidades detectadas por el Tribunal de Cuentas Pago de anticipos financieros a empresas a cargo de la «puesta en valor de avenidas», por $1,7 millones. Utilización del «fondo soja» para gastos corrientes, por $41 millones de pesos. El dinero fue destinado a sueldos, en contra de lo que establece la normativa sobre el uso de ese dinero que Nación reparte a municipios para la realización de obras. Pagos de fondos extraordinarios a favor del intendente Raúl Cantín, por $ 679.380;  y del presidente del Concejo Deliberante, Pablo Grasso, por $816.000, en el período enero-septiembre de 2014.  El dinero tenía el carácter de «emolumentos», o gastos de representación. Asignación de fondos a funcionarios, por $599.361,25, los cuales fueron rendidos parcialmente quedando un saldo pendiente de $286.000, de los cuales, $200 mil pesos fueron retirados el 24/01/2014 por el ex secretario de Obras Públicas, José Zavaley, y hasta el momento del informe del TC aún no habían sido rendidos. Compra de maquinarias, un compactador vibratorio, y una topadora, «a precios exhorbitantes», según el Tribunal de Cuentas. Alquiler de maquinarias viales, camiones volcadores,  por contratación directa, y pagos efectuados bajo la figura de «reconocimientos de servicios»,  sin certificación fehaciente de los trabajos realizados. Obras inconclusas, deficientes, e indocumentadas.  El informa del TC registra además numerosas irregularidades en obras municipales financiadas con fondos nacionales y de las que no consta la documentación respaldatoria. Tal el caso del natatorio municipal, que con un costo inicial de $40 millones construyó Acri Construcciones, financiada con fondos nacionales. La obra terminó costando $68 millones, fue inaugurada por Cristina Fernández en la campaña de octubre de 2015, y a la fecha aún presenta deficiencias que inutilizan el edificio. La construcción del 250 viviendas del Plan Techo Digno, impulsado por Nación a través del Ministerio de Planificación a cargo de Julio De Vido, fue otra de las obras observadas por el TC. La obra se desdobló en doce licitaciones de 20 viviendas cada una, y una licitación por 10 viviendas, por un valor total de 91 millones de pesos, unos 360 mil pesos cada casa de 60 metros cuadrados, montada sobre un predio de 29  hectáreas que originalmente pertenecían a la Armada Argentina y que la Agencia de Administración de Bienes del Estado cedió al municipio de Río Gallegos. Las empresas constructoras fueron, Acri SA; Proalsa SRL; Permaco SRL; y Chimen Aike SA. A pesar de que el municipio recibió la totalidad del dinero, solo se construyó un 30% de las casas proyectadas, y en la cuenta que recibió la actual gestión municipal, «solo quedan 5 millones de pesos«, señaló el intendente Roberto Giubetich. 13307375_10209556576695530_1885182412583208192_nConcejal Evaristo Ruiz El edil radical comentó a Winfo Santa Cruz, «Esperamos ahora, que tanto esta denuncia, que tiene por objeto la investigación de más de 200 irregularidades administrativas y contables detectadas durante la gestión Cantin, pueda avanzar en concreto, determinando las responsabilidades respectivas a cada funcionario comprometidos, de manera de echar luz sobre múltiples situaciones que derivaron en una gestión repleta de falencias, que la convirtieron seguramente en la peor administración municipal de la historia de nuestra ciudad», calificó Evaristo Ruiz. Indicó que «La sociedad de Rio Gallegos en particular, después de la gran frustración que fue la gestiòn de Raúl Cantin, necesita y debe volver a confiar en su diligencia política, y el progreso de las instituciones para despejar toda garantía de impunidad, es auspicioso en ese sentido».