mandatoDesde 1991 que los empleados públicos no vivían una situación de tanta angustia e incertidumbre respecto del cobro de sus haberes. Hace 25 años a poco de asumir la gobernación, Néstor Kirchner, decretó que no pagaría los sueldos de diciembre ni la segunda cuota del aguinaldo, “porque había recibido una provincia en llamas”, con sus finanzas en rojo. También descontó el 15% del sueldo, que luego devolvió en cuotas. Como si fuera un mandato familiar, un cuarto de siglo después su hermana la gobernadora Alicia Kirchner, con matices, repite la historia, argumentando que “la provincia está quebrada”. Entre los hermanos Néstor y Alicia, transcurrieron seis períodos cuyos gobernadores fueron todos del Frente para la Victoria. Alicia va por el séptimo mandato consecutivo. Gobernaron con la suma del poder público,  con presupuestos extraordinarios, y contaron con recursos como ninguna otra provincia cuenta: Petróleo, minería, pesca, turismo.  Y lo que no es menor, los Kirchner estuvieron 12 años en la cima del poder nacional decidiendo políticas de estado «para los 40 millones de argentinos, y argentinas». Pero la autoreferencial «década ganada», no incluyó a Santa Cruz.  El deterioro en Educación, las deficiencias en Salud, la falta de industrias, de trabajo genuino,  son indicadores de una provincia marginal, pobre, y saqueada, no la de una provincia rica que dio dos presidentes al país. Nunca, nadie, y habría que arriesgar, jamás, tuvo tantas oportunidades para gestionar una provincia y ponerla a la vanguardia del desarrollo en el contexto del país, garantizando el futuro de varias generaciones, como tuvo Santa Cruz. Sin embargo hoy la provincia se debate entre la angustia de empleados públicos a quienes no se les paga el sueldo, y las inexplicables fortunas personales de la familia gobernante y de sus beneficiarios de la corrupción. Pobre síntesis para definir una etapa que se pretendía histórica, y terminó diluida en un relato histérico yDel fugaz.