Reunión cámpora en gallegosPor Héctor Barabino.– Acorde a los tiempos de la información sin filtro que antes que la difundan los medios se viraliza en las redes sociales, la ex diputada Gabriela Cerruti publicó ayer en Twitter, «Nos reunimos con @CFKArgentina para analizar la situación y las propuestas para la ciudad. Larga y profunda charla sobre presente y futuro». La selfie de la ex legisladora la muestra junto a Mariano Recalde, Juan Cabandié, y a Máximo Kirchner sentados alrededor de una mesa, sobre la cual se ve un mate, un control remoto de tv, y un ejemplar del diario Tiempo Sur, propiedad de la familia del presidente del Ispro, Matías Kalmus. Si bien la charla de los referentes de La Cámpora  giró en torno al «presente y futuro» según Cerruti, se descarta que uno de los temas fue el año electoral que tiene a la ex presidenta Cristina Fernández entre una de las protagonistas principales. En la foto no aparece la ex presidenta Cristina Fernández, ni tampoco el ex ministro de Educación Daniel Filmus, quien también participó de la reunión. Circula que Cristina tiene intenciones de postularse a un cargo en el Congreso, como diputada o senadora, con la sola duda si lo hará en representación de Buenos Aires, o de Santa Cruz, ya que está habilitada para presentarse por ambas jurisdicciones. Los pro y los contra Las razones que llevan a la ex mandataria a volver a ocupar desde la política un cargo público rentado como lo hizo sin interrupciones desde 1987 cuando asumió una asesoría en la municipalidad de Río Gallegos junto a su esposo intendente, hasta que dejó la presidencia en diciembre de 2015 son dos: un piso electoral que según todas las estimaciones ronda entre los 25 y los 28 puntos en el contexto nacional; y la búsqueda de fueros legislativos dada la complicada situación judicial que afronta por causas de corrupción. Se descarta que Cristina, aún perdiendo, alcanzaría una banca en el Congreso, aún postulándose en representación de los bonaerenses. El mismo escenario se le presenta si finalmente elige candidatearse en Santa Cruz donde el kirchnerismo además de un caudal de votos aproximado de un 30 por ciento  ejerce la gobernación de la provincia cuyo aparato suele ser infalible en manos del FPV. Aunque hoy el humor social está lejos de aquel que imperaba en los tiempos en que las arcas provinciales derrochaban millones, o cuando los Kirchner desde la presidencia disponían fondos a raudales para traccionar electoralmente. Esta vez el partido fundado por Néstor Kirchner, enfrentará una elección sin recursos públicos para distraer en campaña, tras un primer año de gobierno en el que Alicia Kirchner ni siquiera pudo cumplir con pagar salarios en tiempo y forma.