RÍO GALLEGOS.-  Solo antorchas hechas con latitas, con botellas de plástico, con globos, con linternas. Todo valió para expresarse anoche por las calles de esta ciudad, con edificios tomados, protestas en cada esquina, empleados públicos sin cobrar, y una palpable tristeza por el futuro. Sin banderas partidarias, sin discursos altisonantes, sin euforia. Anoche se respiraba una honda preocupación entre las más de cinco mil personas que marcharon en las calles iluminadas por si mismas, acompañadas codo a codo para ahuyentar el frío, que anoche no era crudo. Las marchas se repitieron también en las localidades del interior,  por «Educación, Salud, Justicia y Salarios«, que le reclaman al gobierno de Alicia Kirchner un cambio de rumbo en su gobierno. En Río Gallegos, hubo un solo discurso consensuado, el de una madre-docente que leyó el documento acordado entre padres, docentes, alumnos y gremios que anoche decidieron marchar sin banderas por un mismo reclamo. «La gran consigna de nuestros movilizaciones anteriores fue «Por la Educación, la justicia, la salud y el salario»  y hoy deberíamos agregarle «Por la sensibilidad» porque nos  hemos dado cuenta en estos 17 meses de gobierno, que Alicia Kirchner y sus funcionarios del Ejecutivo carecen de empatía, no tienen la mínima idea de lo que se siente no cobrar el sueldo, no poder mandar a los chicos a la escuela, tener los servicios médicos cortados, no poder comprar un remedio en la farmacia porque la Caja de Servicios Sociales hace rato que ha dejado de prestar servicios y no paga y ni que hablar de pedir justicia, ante Tribunales silenciados, no solo por la cooptación de muchos jueces, sino ahora también por el incumplimiento salarial a sus trabajadores», fue uno de los párrafos del documento. La docente y madre elegida para leer el documento se quebró durante varios momentos. La marcha se extendió por casi dos horas uniendo el centro de las avenidas Roca y Kirchner, pasando por la esquina donde está instalada la carpa judicial, se leyeron los discursos en la puerta de la gobernación, la siguiente parada fue frente a la Caja de Servicios Sociales para terminar junto al acampe que mantienen los jubilados en la Caja de Previsión, donde el grupo de Jubilados Unidos mantienen una protesta hace 22 días. El gobierno aún no terminó de pagar los haberes de marzo a los jubilados provinciales, docentes, legislativos y judiciales. En tanto, los maestros cumplieron ayer el cuarto día de un paro de 120 horas por el pago, en tiempo y forma, de salarios y la reapertura de paritarias salariales. También se encuentran de paro los estatales de ATE, judiciales y trabajadores viales.