CALETA OLIVIA.- Nuevamente la Fundación Santa Cruz Sustentable incumple con el pago de sueldos a sus trabajadores quienes aún no perciben los salarios de abril y emitieron un documento denunciando las cifras millonarias que recibe la fundación. Sospechas de desvío de fondos, represalias contra quienes reclaman y el desembarco de un camporista de la mano de la unidad básica «los bombos de Juan». Solo durante la gestión de Alicia Kirchner Santa Cruz Sustentable recibió $ 60.383.738 en concepto de «Aporte no reintegrable» destinado al pago de haberes y cargas sociales a sus 230 empleados quienes cumplen tareas varias a través de convenios con el municipio, el Consejo de Educación, y hasta realiza tareas para la Comisión de Fomento de Cañadón Seco. «Hoy estamos a 5 de junio y todavía no hemos cobrado Los sueldos de abril, mucho menos los de mayo. Esto ocurre desde hace más de un año con la Intervención que implementó el gobierno», reclaman a través de un documento los empleados. La Ong fue fundada hace 13 años con el nombre de «Fundación Olivia» y desde entonces   «ha ingresado fondos millonarios a las cuentas de “Fundacion” provenientes en principio de las operadoras petroleras y después del gobierno provincial», detallan los trabajadores quienes señalan que los sucesivos administradores «nunca han rendido cuentas de todo ese dinero que manejaron discrecionalmente con todo el aval del poder político de turno», remarcan. Deudas con la AFIP y cambio de nombre para que todo siga igual Por deudas con la AFIP que nunca fueron aclaradas por las autoridades de entonces que encabezaba José Daniel Slopper, en 2016 le bloquearon el CUIL y la Ong se refundó y adquirió el actual nombre, el gobierno designó interventor a Fernándo Valdereas, quien llegó con el aval político de Máximo Kirchner. Cambió de nombre y de autoridades, continúa recibiendo el aporte mensual del Ejecutivo Provincial,  pero para los empleados nada cambió. «Esta intervención supuestamente iba a auditar las cuentas de la Fundacion y a denunciar a quienes estuvieron a cargo de la empresa por los millones de fondos en deudas que dejaron pero nunca se auditó ni se denunció a nadie», dicen los trabajadores quienes denuncian además que con la llegada del nuevo interventor muchos sectores laborales fueron cerrados por falta de inversión y se incorporó a personal de unidades básicas del partido gobernante. El detalle de los fondos percibidos por la Fundación y «los números que no cierran». Captura de pantalla 2017-06-05 a la(s) 20.43.50Santa Cruz Sustentable recibe mensualmente un promedio de 5 millones de pesos, a pesar de lo cual «los números no cierran», denuncian los trabajadores. Ponen como ejemplo que en febrero de 2016 el gobierno aportó $ 8.984.086 , monto en el que supuestamente estaba incluido la segunda cuota del SAC 2015, sin embargo un años después por el mismo concepto el aporte fue de $6.471.786,10. «Los números siguen sin cerrar a nadie, ¿qué fue lo que cambió que surge esta diferencia si la nómina del personal se redujo? ¿Adónde van a parar esos más de $2.500.000 que enviaron y que no fueron invertidos en la Fundación?», se preguntan los empleados. Reuniones con funcionarios seguidas de represalias Los empleados reclaman que se firmó un convenio con la Comisión de Fomento de Cañadón Seco para tareas en calles y el basural sin embargo la fundación no realiza inversiones y por el contrario «sigue cerrando sectores». Denuncian «arbitrariedades por parte de la intervención como descuentos de haberes, cambios de sector  y amenazas. ¿Por qué se sigue sosteniendo a esta persona en su cargo? ¿Se sigue fomentando el enriquecimiento personal utilizando la necesidad de familias trabajadoras?», se preguntan al tiempo que aseguran que los funcionarios provinciales fueron puestos al tanto de cada una de estas denuncias. «Los funcionarios se comprometieron a reunirse con los representantes elegidos por los trabajadores con los papeles y los números en la mesa para discutir sobre el futuro de la empresa», señalan y cuentan que el día 22 de mayo se reunieron con el ministro de Gobierno Fernando Basanta. Después de aquel encuentro  «más de 18 trabajadores fueron sacados del sector bloquera quedando un solo turno donde antes funcionaban dos turnos», apuntan. El argumento de la fundación era que la reducción de tareas era  “para abaratar costos” porque los trabajadores reclamaban mamelucos y botines. «Los bombos de Juan» Pero no fue la única reunión con el gobierno tras la cual se produjeron represalias. Los trabajadores cuentan que luego de que el secretario de Gobierno Martín Chávez los atendiera y escuchara sus reclamos, en la planta clasificadora de residuos, «se presentó el militante kirchnerista Juan Acuña de la unidad básica “Los bombos de Juan” diciendo que en adelante él sería quien se haría cargo de la planta y que Valderas ya no tenía nada que ver con el sector», cuentan los trabajadores. Acuña quería que pongan en funcionamiento la planta “advirtiendo” cambios de sector a quien no quisiera poner “voluntad”, remarcan los empleados. La reacción del nuevo encargado del sector se debió a que los trabajadores no contaban con la indumentaria ni los elementos de higiene y seguridad para la realización de la tarea con alto riesgo de contaminación. Con todos estos reclamos los trabajadores de la fundación piden al gobierno que en lugar » de seguir sosteniendo a “personajes” que prometen apoyar a Alicia y que buscan solo su beneficio personal a costa de los obreros de la fundación, se comprometan a reactivar realmente nuestra genuina fuente laboral», de la Ong que emplea a 230 familias.