cristina-cruzo-a-macri-por-las-represas-de-santa-cruz-y-refloto-una-estafa-de-greenpeace-en-saltaBUENOS AIRES/Agencia Télam.- Con la creación de una nueva empresa de energía que fusionará las existentes ENARSA y Ebisa, el gobierno dispuso la venta de los activos con que el estado piensa recaudar mil millones de dólares para reinvertirlos en obras energéticas. También se decretó que las represas hidroeléctricas en construcción sobre el Río Santa Cruz,  vuelvan a llamarse Cóndor Cliff y Barrancosa, en lugar de Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, respectivamente. El gobierno nacional decretó hoy la creación de la empresa Integración Energética Argentina SA que surgirá de la fusión de las actuales compañías Energía Argentina SA (Enarsa) y Emprendimientos Binacionales SA (Ebisa), y dispuso la venta de los activos del Estado nacional en el sector, que incluyen seis centrales termoeléctricas y participación accionaria en distintas compañías. Así se dio a conocer hoy con la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 882/2017 que firmó el presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Energía, Juan José Aranguren, en el cual también se determina la reasignación de sus nombres originales a las represas hidroeléctricas en construcción sobre del Río Santa Cruz, las que volverán a llamarse Cóndor Cliff y Barrancosa, en lugar de Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, respectivamente. Captura de pantalla 2017-11-01 a la(s) 10.02.46Las represas fueron bautizadas con los nombres actuales en 2012 por decisión de la entonces presidenta Cristina Fernández, luego del fallecimiento del ex presidente Kirchner en octubre de 2010. Por la venta de activos energéticos, el Estado podrá recaudar, en una estimación conservadora, unos 1.000 millones de dólares, los que serán destinados al repago de obras ya en ejecución u otras encaradas a futuro, mientras que se mantendrán ajenas a ese proceso de valorización las dos represas santacruceñas, la Central Térmica Río Turbio, el Gasoducto del Noreste Argentino GNEA, y la ampliación de tres gasoductos de reciente adjudicación. Fuentes gubernamentales explicaron que las medidas pretenden «generar condiciones para una mayor eficiencia, a tono con el programa que se anunciará hoy de desburocratización del Estado, mediante la reducción de su peso en muchas decisiones económicas pero sin dejar de controlar los procedimiento administrativos». Tras concretarse la absorción, el Decreto dispone que se cambie la denominación de la nueva compañía para pasar a llamarse Integración Energética Argentina SA, y de esta forma «darle un punto de quiebre al pasado de Enarsa», la empresa creada en diciembre de 2004 que tiene bajo su responsabilidad, entre otras funciones, la importación de gas natural desde Bolivia, el intercambio de gas natural con Chile, y las compras de los embarques de GNL. «Queremos lograr una mayor eficiencia con la fusión y tener una única empresa que maneje los emprendimientos energéticos que están siendo ejecutados por el Estado nacional y aquellos que en el futuro puedan hacerse desde el Estado», explicó la fuente sobre el contenido del decreto del Poder Ejecutivo. Las fuentes explicaron que el directorio de la compañía creada hoy será el mismo que conduce actualmente Enarsa, pero los mismos serán refrendados una vez que se concrete la fusión, para la cual se instruye los mecanismos a seguir en la misma norma. Así, el Estado se desprenderá de las centrales de ciclo abierto Ensenada Barragán en la provincia de Buenos Aires, y Brigadier López en la provincia de Santa Fe, que actualmente se encuentran bajo la órbita de Enarsa, pero con el compromiso que deberá asumir el comprador de completar los cierres de ciclos ya proyectados de ambas plantas, lo que sumará al sistema unos 450 Mw adicionales. También serán ofrecidas al sector privado las inversiones concretadas mediante el Fondo de Inversiones para el Mercado Eléctrico Mayorista (FONINVEMEM), creado de 2005 para incrementar la oferta energética y que incluye las centrales térmicas de ciclo combinado de 800 MW General Belgrano, Vuelta de Obligado y Almirante Brown, en Buenos Aires, y General San Martín, en Santa Fe. Para la concreción de estas compras, el Gobierno va a permitir que las liquidaciones de ventas que aún están en manos de una veintena de empresas generadoras de energía eléctrica ?por suministros no pagados oportunamente por Cammesa y estimados en 12.000 millones de pesos-, sean utilizadas para poder saldar parte de la compra de los activos, El Gobierno también decidió desprenderse de las participaciones accionarias del 50% que Enarsa tiene en la compañía Citelec, empresa titular del 52% de Transener, la transportista de ultra alta tensión, las cuales el Estado adquirió en 2016 a un valor de 7,2 pesos la acción y hoy cotiza en el mercado por encima de los 40 pesos. El mismo camino seguirán las tenencias públicas de acciones ?en todos casos inferiores al 10 por ciento del total- en las empresas Central Puerto, Transba, Dique SA y Central Térmica Güemes, y el 51% accionario que saldrán a futuro al mercado de la empresa Dioxitek, cuya planta se está construyendo en la provincia de Formosa para transformar el dióxido de uranio en pastillas de uranio, elemento combustible para las centrales nucleares.