PUERTO SANTA CRUZ.- Fuertes cuestionamientos ambientales se escucharon el jueves pasado en una nueva Audiencia Pública en el marco de la construcción y puesta en funcionamiento de las Represas Hidroeléctricas en el río Santa Cruz. Representantes de colectivos de distintas localidades, comprometidos con la defensa del río y el medio ambiente hicieron escuchar su voz en la Audiencia. Uno de los puntos más controversiales sobre la construcción de las represas es el impacto que tendrá la obra en los Glaciares Perito Moreno, Upsala y Spegazzini. Sobre este punto Sabina Muñoz, del colectivo “Río Santa Cruz El Calafate”, citó durante su exposición el informe realizado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA). Y destacó un pasaje textual del mismo: “Las informaciones vertidas en la segunda mitad de este documento manifiestan sólo la principal interacción que podría establecerse entre la dinámica del Lago Argentino y, al menos, uno de sus glaciares vinculados. La complejidad glaciológica de los glaciares de la Cuenca del río Santa Cruz, incluyendo el Campo de Hielo Patagónico Sur, hace que sean necesarios estudios más diversos y de fineza para alcanzar una estimación más detallada de cómo las fluctuaciones del nivel del Lago Argentino incidirían en los distintos glaciares de esta Cuenca”. Por otro lado, Muñoz afirmó que la sismicidad inducida provocada por la construcción de las represas es otra variable omitida que, al igual que los estudios incompletos sobre glaciares, derivan en la ilegalidad de la obra y frente a la no certeza científica sobre el posible impacto, entra en vigencia el principio precautorio de la Ley General de Ambiente. Además, enfatizó que “el análisis sísmico debería ser profundo e integral y con trabajos de campo a lo largo de un plazo razonable que permitan analizar los verdaderos riesgos”. En este sentido, destacó con preocupación, que el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) sólo tuvo tres días para analizar los peligros sísmicos que podrían representar la construcción de las represas. “¿Por qué solo tres días?, ¿por qué no se indagó sobre el proceso de inducción sísmica?”, preguntó Muñoz en la Audiencia Pública. El Glaciar Perito Moreno representa la tercer reserva de agua dulce más grande del mundo. Varios asambleístas en defensa del río señalaron diversos “vacíos” en el Estudio de Impacto Ambiental (E.I.A). Uno de los argumentos más destacados trata sobre la extinción del Macá Tobiano. Al respecto, la organización conservacionista Aves Argentinas señala: “Desde su descubrimiento en 1974, (el macá) se ha convertido en un símbolo de la naturaleza silvestre y la conservación en la Patagonia. Habita lagos y lagunas de las mesetas de altura de la provincia de Santa Cruz, una de las eco -regiones más amenazadas y menos protegidas de la Argentina”. Y agrega: “La población de Macá Tobiano ha decrecido un 80 % en los últimos 25 años y podría extinguirse en la próxima década. Desde el 2009 desarrollamos con éxito estrategias para buscar revertir esta situación”. La audiencia pública fue presidida por el secretario de Ambiente de la provincia, Mariano Bertinat, y de la misma participaron autoridades de la Electoingeniería.  De alrededor de cincuenta inscriptos,  más de la mitad no se presentó a exponer, sólo cinco personas se manifestaron a favor del megaproyecto, dos personas se mantuvieron «neutrales», y 16 se manifestaron en contra, con tres notas entregadas por habitantes de El Calafate y Caleta Olivia (no presentes en ese momento) que también mostraron su disconformidad frente al avance de las obras. Por su parte, Soledad Verón, de Río Gallegos, agregó a su exposición un escrito de Pablo Hernández de Los Antiguos, presente, pero que no pudo exponer por un error de inscripción en sus datos. Rita Lopez, de la ONG Río Vida, sostuvo que «La afectación de los glaciares no puede ser reparada. El patrimonio arqueológico que quedará bajo el agua no puede ser recuperado. El riesgo de extinción de especies solo se acentuará. La energía a generarse no podrá ser usada en territorio provincial y bloqueará todo desarrollo alternativo. Los efectos negativos de las represas no serán reversibles y los positivos son pocos y no para todos. El trabajo generado será efímero y escaso y tampoco será cubierto por trabajadores residentes en la provincia. En tanto la obra pública tampoco responde a las necesidades de la población en educación, vivienda y salud», remarcó la ambientalista. Dentro de los que se manifestaron a favor se encontraban algunos superficiarios de la cuenca del RSC, quienes recibieron en la misma audiencia la noticia de que la ley que les perjudicaba iba a ser modificada para abastecer las necesidades de los mismos. En tanto que las autoridades de Puerto Santa Cruz reconocieron el impacto social que podría ocasionar en las localidades de la cuenca y pidieron inmediato estudio y solución al respecto, como así también pidieron que se los incorpore en cuestiones referidas. En cuanto a quienes se manifestaron en contra  se encontraban representantes de Carmen de Patagones, Puerto Santa Cruz, Puerto San Julián, Río Gallegos, Los Antiguos, Piedra Buena, El Chaltén, El Calafate y Sergio Nahuelquir por la Comunidad Mapuche Tehuelche Lof Fem Mapu. Se realizaron diferentes preguntas en cuanto al Impacto Social y las diferentes omisiones del EIA.Cuestiones técnicas como cotas, impacto en glaciares,  alteración de ambientes con especies endémicas, se cuestionó la falta de estudio sobre la sismicidad inducida. Cuando Javier Lemos de Piedra Buena, en el final de su exposición,  leyó el «Preámbulo por el Río» parte del público se puso de pie y lo acompañó en la lectura a una sola voz.