RÍO GALLEGOS.- El Tribunal de Cuentas observó la obra del nuevo edificio de la ASIP- Agencia Santacruceña de Ingresos Públicos- de Río Gallegos, por la existencia de irregularidades, tales como la falta de remoción de suelo, y el cambio en la estructura edilicia. No es la primera obra encarada por el IDUV bajo la gestión de Pablo Grasso, que es cuestionada por los cambios de proyecto que insumen diferencias millonarias en el presupuesto final. El Tribunal de Cuentas realizó una intervención y pedido de informes con respecto a la Licitación Pública N°28/2016 y realizó diversas observaciones, pedidos de aclaraciones y documentos al IDUV- Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda-. La obra está a cargo de la firma Ciapeco S.A. Surgieron interrogantes sobre si el organismo que preside Pablo Grasso realizó el estudio de suelos previo al llamado a la Licitación, o si la misma empresa lo realizó previo a realizar la oferta. Según el organismo de control, se sustituyó el sistema de construcción tradicional por el sistema de construcción en seco bajo la justificación de haberse advertido que el terreno donde se asienta la obra, es “una arcilla blanda y de muy baja capacidad portante”. El Tribunal de Cuentas quiere saber si se avanzó en la licitación de una obra sin contar con los estudios previos sobre el suelo, o por qué motivo no se realizaron. A la vez conocer de qué modo impacta en el presupuesto la modificación del sistema constructivo, si se está o no ante una obra nueva y si en definitiva, «no fue afectada la igualdad de los oferentes al momento de presentar su cotización, en tanto que los presupuestos presentados fueron, en definitiva, para una obra distinta a la que hoy se estaría ejecutando». Consultado sobre el tema, el vocal del Tribunal de Cuentas, dr Javier Stoessel, expresó que los requerimientos se efectuaron a partir de un informe de la auditoría delegada dependiente de la Vocalía de Entes Descentralizados, ante lo cual se “requirió al IDUV toda la documentación que respalde y justifique los cambios en el sistema de construcción teniendo en cuenta que pueden impactar en el presupuesto de modo más que importante, debiéndose analizar igualmente sino ha sido afectada la libre concurrencia y el principio de transparencia; en tanto que las dificultades técnicas debían surgir de los estudios preliminares que indica el mismo pliego de condiciones”. Obras de césped bajo sospecha En medio de las críticas por el costo del césped sintético para la cancha Nora Vera, de la liga de fútbol de Río Gallegos, que en noviembre de 2017 fue licitada por 11,8 millones de pesos y adjudicada un mes después por 14,1 millones a la firma Better SRL, Grasso insistió con atribuir la diferencia de costos a la suba del dólar:  “Tenemos que arreglar los trabajos con las empresas con el dólar a 20 y hoy está casi a 30, y los trabajos los tenemos que seguir ejecutando para el bienestar de nuestra comunidad”, explicó. El argumento utilizado por Grasso para justificar los más de 2,3 millones de pesos adicionados al costo inicial del césped sintético para la cancha Nora Vera, no coincide con la corrida del dólar a la que alude el funcionario, ya que la misma se generó entre marzo y mayo de este año, es decir cuatro meses después de la cuestionada licitación. En junio, «Presidencia Grasso», como rezan los carteles de obras que instala el IDUV, realizó ahora un nuevo llamado a licitación, esta vez para colocar la iluminación en el predio donde se disputan los torneos de la liga local, por un monto de $11.590.000.