EL CALAFATE.- Cuando el 11 de agosto el Frente para la Victoria se impuso en las PASO con Alberto Fernández como cabeza de un proyecto pergeñado por Cristina Fernández para retornar al poder desde un segundo plano, Santa Cruz recuperó su status de capital nacional del kirhcnerismo y dejó de ser la provincia maldita atravesada por escandalosas causas de corrupción,  para  volver a erigirse en el centro de la escena política nacional. Dos hechos producidos durante la última semana de enero dieron cuenta del nuevo y sorprendente giro que dio la política nacional en la Argentina, y ambos tuvieron lugar en Santa Cruz: la visita de la vicepresidenta Cristina Fernández a las Represas, de la mano de ex detenidos y procesados como el gerente de Electroingeniería, Gerardo Ferreira, y la designación de Aníbal Fernández, al frente de la intervención de la carbonífera YCRT. Por su parte, en el pago chico, así como Cristina Fernández dispensó un protagonismo privilegiado a Gerardo Ferreira, lo propio hizo la gobernadora, Alicia Kirchner, con el exintendente Atanasio Pérez Osuna, condenado por desmanejos millonarios durante su rol como interventor de YCRT, a quien convocó a una reunión de gobierno para diseñar el nuevo destino de la empresa minera. Más allá de los gestos y con acciones concretas, el kirchnerismo demostró desde Santa Cruz, quien es el dueño del poder en la Argentina, y sobre todo, cómo se ejerce ese poder. Con sus propias reglas, sin dudas ni mucho menos pudor. https://winfo.com.ar/2019/12/a-una-semana-de-su-liberacion-perez-osuna-participo-de-una-reunion-por-ycrt-junto-a-la-gobernadora-y-a-maximo-kirchner/ Sobre el regreso del kirchnerismo al poder central, con Santa Cruz como una suerte de capital política nacional, escribió el diario La Nación en su edición de ayer. Una semana después de su liberación, la gobernadora lo convocó a una reunión de la que fueron parte los diputados y senadores nacionales del FPV, entre ellos, Máximo Kirchner, y se planteó solicitar la normalización de la empresa, que se encuentra intervenida desde 2002. Su presencia en la cabecera opuesta a Alicia Kirchner en la reunión del Salón de los Escudos de la gobernación, tuvo sabor a reivindicación: el oficialismo local siempre lo consideró un «preso político». La designación de Aníbal Fernández fue recibida con alegría en la región. Así lo demuestra una solicitada firmada por diputados, intendentes, concejales y los cuatro gremios con presencia en YCRT, en la que agradecen a la gobernadora, a Máximo y a Cristina Kirchner por haber intervenido ante el Presidente para la designación de Fernández. Leer artículo completo de La Nación aquí.