EL CALAFATE.- El intendente, Javier Belloni, se expresó a favor de la vuelta a la presencialidad y cuestionó a la gobernadora, Alicia Kirchner: «se equivoca en el tema de educación», afirmó. Ayer aquí hubo una marcha hacia la residencia oficial pidiendo al gobierno que autorice las clases presenciales con el aula como burbuja. 

El intendente, Javier Belloni, criticó la decisión de la gobernadora, Alicia Kirchner, que mantiene la presencialidad combinada con clases una vez por semana.  «El municipio de El Calafate viene realizando gestiones para mayor presencialidad de clases en todos los niveles educativos», informó esta mañana la oficina de prensa municipal. 

En declaraciones a medios locales Belloni, se manifestó de acuerdo con el reclamo de los padres que ayer se congregaron frente a la residencia oficial de la gobernadora, pidiendo clases presenciales: “Estoy de acuerdo con el reclamo de los autoconvocados, no así los que usan esto con bandería política», afirmó.

Dijo que el municipio autorizó actividades «porque estamos en una situación favorable. Creo que con este tema de la educación la Gobernadora se equivoca”, enfatizó el jefe comunal.

Ayer aquí hubo una marcha hacia la residencia oficial pidiendo al gobierno que autorice las clases presenciales con el aula como burbuja. 

Belloni también destacó que desde el municipio se trabaja con insistencia en torno a este tema a la espera de otro tipo de respuesta del gobierno provincial, y con el objeto de mayor presencialidad en todos los niveles educativos dentro de El Calafate.

«Siempre lo planteamos y sigo entendiendo que es así, por eso en El Calafate están realizándose todas las actividades que se realizan. Tenemos que aprovechar esta realidad sanitaria y si después los casos vuelven a aparecer, podemos dar marcha atrás. Lo que no podemos es seguir inactivos en el tema de Educación, es inexplicable que teniendo habilitadas actividades recreativas, deportivas, sociales, culturales, nocturnas estemos limitados en educación» remarcó Belloni.

En El Calafate disminuyeron los casos de COVID-19, a tal punto que la villa turística dejó de tener transmisión comunitaria según el Ministerio de Salud y Ambiente de la provincia de Santa Cruz.