LA NACIÓN/Mariela Arias.- Fue gobernador de Santa Cruz y renunció en 2006 tras negarse a pagar un adelanto de obra para Lázaro Báez; ahora vuelve como candidato fuera del FdT, aunque en su discurso no se despega demasiado del kirchnerismo

SANTA CRUZ.- Sergio Acevedo vuelve al ruedo político después de 15 años. Se había apartado en 2006, cuando renunció a la gobernación, tras negarse a pagar con fondos provinciales los adelantos de una obra de financiamiento nacional a Austral Construcciones de Lázaro Báez, cuya ejecución, ya había determinado el entonces presidente Néstor Kirchner. Ahora regresa como candidato a diputado nacional en la lista que encabeza el sindicalista petrolero Claudio Vidal del partido SER Unidos, un frente electoral impulsado por peronistas que participa por fuera del Frente de Todos y tiene como norte la gobernación en 2023.

Fue intendente, diputado provincial, vicegobernador, diputado nacional, jefe de la exSIDE y gobernador. Pasó 15 años en un ostracismo político autoimpuesto ejerciendo su profesión de abogado y sin ocupar cargos públicos, incluso tras la muerte de Kirchner en 2010, no hizo ninguna declaración. Afirma que sigue siendo peronista y escapa a lanzar críticas al kirchnerismo, no se arrepiente de su renuncia en 2006 pero sí de no haber participado más activamente de la política santacruceña en los últimos años.

Algo no cambió en Acevedo: su moderación a la hora de dar definiciones. Hoy considera que no se debe perder tiempo en debates en torno a la grieta y afirma que el nuevo partido será un lugar “sin sectarismos ni exclusiones”. El exgobernador niega que la postulación del petrolero Vidal sea parte de una estrategia del kirchnerismo para sumar bancas en el bloque del Congreso tal como lo denunció la oposición política, y afirma que de llegar a la banca crearán un bloque propio. No duda en asegurar que Santa Cruz “sigue en la periferia de la Patria” y que en la provincia conviven la pobreza y la exclusión social. Una frase resume su pensamiento: “La corrupción en la política se mide por la cantidad de pobres que hay en una sociedad en un momento determinado”. Y también apunto a la necesidad de derogar la ley de lemas y la reelección indefinida en Santa Cruz. Critica la gestión comunicacional de Alberto Fernández y marca distancia con la vicepresidenta.

A continuación extractos de la entrevista telefónica que mantuvo con La Nación.

-¿Por qué vuelve a la política después de 15 años de su renuncia a la gobernación?

– Estamos participando de una organización política nueva que no es sectaria, que no es excluyente, que es participativa y que pretende recobrar la defensa de los intereses de Santa Cruz más allá de la lógica de las fuerzas nacionales. Los intereses que tiene que ver con los recursos naturales, con la cuestión ambiental, con un servicio educativo que sea eficaz y brinde oportunidades reales, y todos los microservicios del estado en materia de salud, seguridad justicia. Santa Cruz está hoy en una situación nunca antes conocida: con pobreza, con exclusión social, con que los que tienen empleo no logran llegar a fin de mes y todo eso exige un compromiso, exige asumir una responsabilidad desde cualquier lugar. Yo siempre he creído que la política no debe ser un destino individual, sino una tarea colectiva, desde distintas identidades e historias hemos conformado SER Unidos que pretende ser una opción real de poder de gobernar Santa Cruz, con un trasvasamiento generacional importante. Sin descalificar a nadie, no creemos en las grietas, no creemos que de un lado están los buenos y de otro los malos, creemos en el diálogo, en que la construcción de una sociedad mejor es una tarea permanente y trataremos de ser útiles a ese esquema. Hemos formado SER Unidos que pretende ser una opción real de poder, de gobernar Santa Cruz.

– Antes hubo otros referentes que lo tentaron a volver, ¿por qué eligió hacerlo con Vidal?

-No hubo ofrecimientos. Concretamente recuerdo que lo apoyé a Eduardo Costa por aquel debate en 2007 sobre la renovación de los contratos petroleros. Creíamos muchos que era una decisión equivocada de hacer la concesión en los términos que se llevaron a cabo y lamentablemente los resultados nos dieron la razón. Entonces no tenía esa motivación de ser candidato. Pero han pasado años y a esta altura de mi vida pareciera que los años pasaran mas rápido. Lo que yo rescaté de aquella experiencia de 2007 fue que era muy difícil poder acceder a los distintos medios de comunicación, haciendo saber lo que yo proponía y con lo que no estaba de acuerdo. Ahora hay discusiones que son muy importantes para la provincia como la ley de Hidrocarburos, la renovación de las concesiones petroleras, lo que esta pasando en el Golfo San Jorge con el convenio, o las empresas mineras que no pueden seguir pagando una regalía sobre el valor de boca de mina y no sobre el precio internacional del mineral. Necesitamos redefinir claramente el rol de control del estado. Estos 15 años nos han permitido enriquecernos más, tener miradas distintas, con una nueva realidad que es el cambio climático y la pandemia, por citar dos ejemplos o el rol que tiene internet en nuestras vidas, pega muy fuerte. Y lo más drástico es el crecimiento de la pobreza y la desigualdad, que nos tiene que ocupar y tenerlo como algo prioritario en nuestro compromiso individual como seres humanos.

– ¿De cuando renunció en 2006 que ve de esa Santa Cruz, y que ve hoy? En en su presentación como candidato mencionó la necesidad de mejorar los salarios del sector público

– El gobernador Kirchner decía que Santa Cruz era la periferia de la patria y que había que hacer política nacional y estar presentes en las decisiones nacionales para revertir nuestra realidad. Han pasado 15 años, se han hecho cuestiones importantes como el interconectado o la Ruta 40 o por ejemplo Calafate, que es un antes y un después. Pero el resto de Santa Cruz, sigue siendo la periferia de la Argentina. Y esa deuda histórica esta pendiente y se agrava. Esto es lo que veo con un Estado que ha crecido a nivel provincial como municipal y que tiene cada vez mas problemas de financiamiento. Lo hemos visto fundamentalmente en los cuatro años del presidente Macri donde cualquier retaceo de transferencia de la relación Nación provincia, colocaba a la provincia en un estado muy crítico en el funcionamiento de los servicios y al pago de los salarios de los agentes públicos. Vemos los números y creemos que es posible e indispensable dar un aumento para atender las necesidades urgentes que tienen algunos sectores de la administración pública central, algunos municipios y hay que entender esto como una prioridad. (…) Es indispensable poner el tema de la pobreza y la exclusión como un tema de agenda, Ser Unidos se plantea, además de organizar la ayuda a la gente que necesita, también organizar a la gente para que comience a resolver sus cuestiones en función a la relación que tiene que tener el estado con los dueños de nuestras concesiones. .

– Además de los cuatro años de Macri, no nos podemos olvidar que hubo 12 años de un gobierno de Néstor y Cristina Kirchner en la presidencia y ahora de Alberto Fernández con la vicepresidencia de Cristina Kirchner

– Hoy seguimos siendo la periferia de Argentina y el mayor empleador sigue siendo el estado provincial. Como provincia tenemos que darnos una estrategia distinta pero también creo que los modelos nacionales de la economía nos lleva a que siga siendo así. Tenemos una economía que lo único que esforzamos es juntar el dinero para pagar la deuda. Una economía que no tiene inversión, no tiene ahorros, tiene inflación y además hay un proceso de concentración y transnacionalización muy fuerte en la economía argentina y seguimos estando en una situación periférica pese a que la reforma de 1994 nos da la administración de los RRNN, pero renegociamos lo contratos sin tener en cuenta que nivel de reserva teníamos, sin fijar fijamos una agenda de la inversión. Esto es lo que decíamos hace mas de una década y la experiencia de Sinopec en el área norte es una prueba de eso, o los otros yacimientos están esperando la inversión que prometieron. Esto es responsabilidad de los que gobernaron, de los que tomaron decisiones y de los que no pudimos torcer esa historia que era altamente desfavorable.

– La oposición política provincial en la provincia considera que la candidatura de Vidal puede terminar siendo funcional al kirchnerismo en el Congreso

– Me parece que es una mirada interesada, que pretende restarnos posibilidades electorales. Lo que nosotros decimos es que en el Congreso vamos a defender los intereses de Santa Cruz que tiene que ver con la discusión del presupuesto, la ley de Hidrocaburos, del Pacto Minero, las cuestiones fiscales y tarifarias. Que nos descalifiquen y digan eso, pensando lo que nosotros vamos a hacer, no me parece correcto. No vamos a seguir la lógica de los partidos nacionales, vamos a seguir la lógica de los intereses de los santacruceños. No es una postura cómoda ni fácil. Cual es la relación de la provincia con PPNN, que va a hacer la provincia con la extensión del PN Patagonia que quieren llevarlo de 50 mil a 500 mil hectáreas, esa son cuestiones muy concretas sobre las que tenemos posición. Vamos a hacer un bloque propio, no vamos a sumarnos a ningún bloque mayoritario.


-¿Cómo se ubica hoy usted con respecto al kirchnerismo?

– Te voy a contestar con una frase de Osvaldo Soriano, “yo no sé nada de política, solo sé que soy peronista”. La verdad es que he tratado de ser coherente con mis convicciones y con mi conducta. Simplemente creo que la política tiene que ver con cambiar el estado de cosas para que haya mas oportunidades, haya esperanza, haya porvenir, creo que sin esfuerzo al único lugar que se llega es al fracaso, creo que hay que apuntar mas la producción que el consumo, creo que hay que subsidiar el empleo y no la desocupación. Y si uno tiene quiere ser coherente tiene que avanzar y hay que entender que la corrupción en la política se mide por la cantidad de pobres que hay en una sociedad en un momento determinado.

Yo quiero ser una persona comprometida con mis semejantes, esta es una oportunidad para dar nacimiento a una organización sin sectarismo, sin exclusiones, sin tener descalificaciones para nadie y en eso estamos. Si quieren discutir de moral, yo lo invito a cualquiera, yo traigo mi DDJJ cuando ingresé a la municipalidad de Pico Truncado en 1985, como ingresé y como me fui. SI alguno tiene menos plata que la que yo tenía, si todo estos que hablan de moral, y además en estos últimos 15 años puedo explicar cómo he vivido, de que he vivido, pero no creo que esa sea la discusión. No pasa por ahí.

El mayor problema es que Santa Cruz sigue siendo que es un exportador de riquezas, de energía. Nosotros pensamos las represas para proyectar energía en nuestro territorio, al igual que la usina de Rio Turbio y el interconectado como un backup, una ecuación perfecta. Esa concepción fue dejada de lado, es la principal impugnación que yo hago a este modelo. Habíamos transformado FOMICRUZ para participar en el negocio petrolero como titular de los yacimientos, pero regalamos el petróleo, no controlamos a la minería, denunciamos en su momento al convenio del Golfo San Jorge, y hoy nos encontramos que estamos lejos de aquellos sueños de aquellos ideales. Algo pasó acá en el medio. Tenemos dos caminos: o discutimos lo que pasó o proponemos decir hay que avanzar a partir de las cosas de las que no estamos de acuerdo y de la mano de todos. Se necesita una provincia unida con dirigencia en que la gente confíe, pero esto es un dato de la realidad. Yo no escucho esos análisis. Que Facundo Manes me venga a decir cómo es Santa Cruz, no me parece que me vaya a ayudar mucho y no la dirigencia local.

– ¿Se arrepiente de haber renunciando en el 2006 a la gobernación de Santa Cruz?

– No me gusta ese ejercicio contrafáctico, porque no va a cambiar nada. Me arrepiento de no haber participado más activamente todos estos tiempos. Y no como candidato, sino de haber encontrado la manera de haberme sumado a otras mujeres y a otros hombres que están dándose cuenta que hay un ciclo histórico que ha finalizado pero que necesita alumbrar algo nuevo porque la gente tampoco quiere dar un salto al vacío. Y de eso sí me puedo arrepentir. Realmente siempre vivimos la función pública como un servicio, yo nunca pude disfrutar eso que llaman el poder. Yo a Claudio (Vidal) le decía te puedo aportar de mis errores, de las cosas que no hicimos bien, de las que no nos animamos a hacer. No te voy a contar las ganadas. Lo importante es ser humilde, escuchar, darse cuenta que las mayorías no te dan derechos, sino te dan responsabilidades, obligaciones, tenés que dar más testimonio, más ejemplaridad. Creo que hay que terminar con la ley de lemas, con la reelección indefinida de los mandatos, hay que poner en serio un control social de la ley de Etica Pública, de la ley de Acceso a la Información, hay una agenda muy basta, que no puede ser obra de un grupo de personas, creo que tiene que ser una fuerza social muy importante.

La justicia
En mayo de 2004, Acevedo era gobernador de Santa Cruz y, durante una entrevista periodística, se refirió a la actuación de un grupo de jueces designados durante la gestión menemista. Acevedo mencionó a cuatro de esos magistrados, incluido al juez federal Rodolfo Canicoba Corral, y tras calificarlos de “detestables”, dijo: “Son los jueces de la servilleta”. Tras renunciar a la gobernación, el juez federal le inició una causa por daños y perjuicio por considerar que el término detestable dañaba su honorabilidad. La causa llegó a la Corte Suprema de Justicia que falló a favor del cuestionado juez federal. Acevedo presentó un recurso a Corte Interamericana que ahora lo tiene en estudio.

– Cuando renunció en 2006 , ¿usted encontró el límite sobre lo que estaba dispuesto a hacer, al negarse a pagar adelantos de obra pública con fondos provinciales, y que luego derivara en la causa Vialidad?

– Hoy el 50% de la provincia ignora quién soy. Yo no creo que Comodoro Py sea una justicia independiente. Ese es el primer problema que tenemos para entender que se está investigando y como se está investigando. Me parece vergonzoso lo que hacen estos funcionarios. Hace tres años me enteré por el diario que dos fiscales, Mahiques y Pollicita me pidieron el procesamiento y hace tres años que el juez Ercolini no resuelve nada. Yo tengo que soportar que durante tres años me tengan en una sartén. No estoy diciendo que yo sea Santo Tomas de Aquino, pero me tiene que dar el derecho a defenderme. Yo tengo derecho a creer que no estamos con jueces probos e independientes. ¿No se trata también de una operación política?. Yo fui como testigo de la causa de Beliz, pero terminé procesado, después el juez Rafecas me sobreseyó.

– ¿Usted no está de acuerdo con la instrucción de la causa de Vialidad por obras realizadas en Santa Cruz que se lleva adelante en Comodoro Py?

– Lo que digo es que todas cuestiones deben investigarse por funcionarios y jueces probos. Esto me va a salir muy caro. No te extrañes que me llamen a declarar ahora. Nada es gratis con esta gente, esta gente tiene poder. No creo que ésta gente sean probos ni que sean independientes y que no estén al servicio de tal o cual situación de poder gubernamental. Pero no les gento miedo, pero no pasa por ahí. Lo que a mi me preocupa es lamentablemente, quienes tienen que investigar estas cuestiones, no son independientes, no son jueces probos, están manejados por distintas situaciones y circunstancias que a nadie le garantizan que lo que resuelvan, sea lo que corresponde.

Su relación con el Kirchnerismo
– Desde su partido SER Unidos , ¿se plantean con el kirchnerismo o sin el kirchnerismo para aspirar a la gobernación para 2023?

– Nosotros intentamos construir una mayoría. Yo traté que tengamos una construcción con Encuentro Ciudadano, pero no fue posible. Lo que nos anima es tener una propuesta de una provincia sobre todas las cosas que hemos estado hablando. No somos ni sectarios ni excluyentes, que alguien no se pueda sumar a un proyecto detrás de otras expresiones. No creo que de un lado estén los buenos y del otro los malos, de jugar a la grieta no resuelve nada. Podríamos decir no a los kirchneristas o no a los macristas, pero no resolvemos nada. No creemos que eso seas una solución para nada. Vas a ver cómo va a votar Vidal en el Congreso y creo que más de lo que digamos tenemos que dar testimonio de lo que hacemos y porque lo hacemos. Y explicaremos y rendiremos cuenta de lo que estamos haciendo.

-¿Tiene algún vínculo con Alberto Fernández?, ¿Qué mirada tiene sobre su gobierno?

– No he tenido ningún vínculo con Alberto, desde hace un montón de tiempo. No tenía trato yo con él. Creo que en su gestión hay cosas que las atiende y las resuelve bien, como la pandemia, la emergencia y hay otras cuestiones que me resulta incomprensible. No entiendo cómo no profesionaliza la comunicación, y él cree que tiene que hablar todo el tiempo de todas las cosas. Y yo no veo, programas periodísticos ni noticieros porque son pocos lo que me informan o me pueden dar alguna señal de que está pasando. Y me parece que dentro de los problemas de Argentina está el funcionamiento de las empresas periodísticas y de algunos periodistas.

– ¿Cómo es hoy su relación hoy con la familia Kirchner?

– Con Cristina nunca tuve ningún vínculo ni comunicación. Cuando vino a inaugurar la Cementera de Pico Truncado me cursaron la invitación a través de (Oscar) Parrilli, pero yo no estaba en la zona así que no concurrí. Con Máximo estuve una vez en Pico Truncado, se acercó a saludarme. Hablamos un largo rato sobre política y actualidad. Después de que murió el presidente Kirchner no volví a hacer declaraciones públicas. Y con Alicia siempre tuve una excelente relación, muy de vez en cuando nos mandamos algún mensaje cuando hay algo que tenga que ver con mi comunidad, pero no la he visto en los últimos años. Tendría posibilidades de conversar con ella pero no lo he hecho.

– Los Kirchner gobiernan Santa Cruz hace 30 años

– Hay un juicio que lo va a hacer la historia. Los resultados electorales indican que la gente en Santa Cruz, los acompaña. Y creo que no se puede ignorar esa realidad. Yo no digo que este bien o que este mal, es un dato de la realidad, es cómo funciona el sistema democrático. Reitero, creo que en términos provinciales la ley de lemas quita legitimidad a quienes accede a los cargos sin las mayorías necesarias. Hay que terminar con ese tema y con las reelecciones indefinidas. En algún momento me parecía bien, que el pueblo era soberano y si quería reelegir a alguien que lo haga, pero la experiencia me ha demostrado que hay que poner limitación en los mandatos, para todos los cargos.