EL CALAFATE.- Luego del fuerte sismo que sacudió la zona del Lago Argentino organizaciones ambientalistas pidieron a las autoridades escuchar «las advertencias que surgen de las entrañas de la tierra», y volvieron a exigir el cese de la obra de las represas hidroeléctricas sobre el Río Santa Cruz. Recuerdan que en un informe solicitado por la Corte Suprema, el INPRES advirtió sobre las deficiencias del Estudio de Impacto Ambiental por carecer de datos sobre eventuales fallas geológicas a raíz de la falta de instrumentos de monitoreo.

«¿Cómo impactará en las actuales fallas geológicas el hecho de soportar el peso de espejos de agua equivalentes a dos ciudades de Buenos Aires en los embalses?», se preguntan las ONG´s ambientalistas en un documento firmado por Aves Argentinas, Banco de Bosques, Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y Vida Silvestre.

Sostienen que el sismo ocurrido el martes a 4 km de El Calafate y que se sintió en El Chaltén y Río Turbio, «se trata de un nuevo capítulo en esta saga de eventos sísmicos luego de lo ocurrido el 17 de enero y el 14 mayo pasados, que que hace temblar a las represas que se construyen sobre el Río Santa Cruz».

Consideran que «seguir adelante con las obras cerrando los ojos frente a estas advertencias que surgen desde las entrañas de la tierra no es una opción. Ya no hay lugar para la indiferencia de las autoridades frente a los peligros, costos y sacrificios ligados a esta innecesaria mega obra hidroeléctrica. Por estos motivos, exigimos el inmediato cese en la construcción de las represas», manifiestan.

Recuerdan que en mayo de este año, el INPRES contestó un informe requerido por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, «poniendo de relieve las deficiencias, inconsistencias y omisiones informativas del estudio de sismología contenido en el Estudio de Impacto Ambiental de las represas que fuera aprobado por las autoridades ambientales y energéticas del Estado Nacional en agosto de 2017».

El INPRES hizo saber a la Corte Suprema que el informe de Topografía y Sismografía de las represas «cuenta con escasos datos, que necesita de mayor fundamentación, que no se menciona el tipo de suelo en el que se emplazarán las represas. Además destaca que fue omitido en el estudio de peligrosidad sísmica, el análisis fundamentado de las fallas geológicas del río Santa Cruz, y que los patrones de sismicidad son desconocidos por la falta de instrumentación local de monitoreo permanente».

Argumentan que esto dificulta estimar la amenaza potencial de una activación circunstancial de las fallas geológicas. «Sobre esta base, el INPRES concluye que los estudios realizados no permiten confirmar su completa idoneidad.  En síntesis, los estudios sísmicos no son idóneos«, enfatizan las ONG´s.

Añaden que «a pesar de esta advertencia, los peligros sísmicos siguen siendo despreciados por la Unión Transitoria de Empresas (UTE) y por el Estado Nacional».

Consideran que luego del temblor «el estudio de “sismicidad inducida” resulta imprescindible y urgente. ¿Cómo impactará en las actuales fallas geológicas el hecho de soportar el peso de espejos de agua equivalentes a dos ciudades de Buenos Aires en los embalses?», se preguntan.

Señalan que el INPRES le explicó a la Corte que se requieren sismómetros y que se necesita información de 3 a 5 años antes del llenado de los embalses, «justamente aquí la información brilla por su ausencia. La demostración más evidente de ello es que este sismo fue denunciado por el Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile», precisan las organizaciones ambientalistas.

Concluyen que «seguir adelante con las obras cerrando los ojos frente a estas advertencias que surgen desde las entrañas de la tierra, no es una opción. Ya no hay lugar para la indiferencia de las autoridades frente a los peligros, costos y sacrificios ligados a esta innecesaria mega obra hidroeléctrica. Por estos motivos, exigimos el inmediato cese en la construcción de las represas».