EL CALAFATE.- Se cumplen 100 años de los fusilamientos de los peones rurales que fueron masacrados por el Ejército Argentino, por reclamar a los estancieros condiciones dignas de trabajo y de vida. Uno de esos 1500 mártires que hoy recuerda la historia, es Juan Esteban, un chico de 17 años que estuvo a punto de salvar su vida a instancias de su primo que se ofreció a ocupar su lugar frente al pelotón de fusilamiento.

La historia la cuenta, Milton Ibarra Philemon, de la Comisión por la Memoria de las Huelgas de 1921 de El Calafate, un estudioso del tema que brega por mantener viva la memoria de aquellos hechos que tiñeron de sangre el entonces territorio de Santa Cruz.

Juan Esteban era un adolescente de 17 años que cuando se desencadenaron las huelgas de peones rurales por condiciones de trabajo que culminaron con el fusilamiento de 1500 obreros a manos del Ejército Argentino, ayudaba a su padre en las labores del campo.

Fue tomado prisionero por los militares, y condenado a muerte a punta de fusil. En ese instante un primo de Juan, ofreció al jefe del pelotón ocupar su lugar: «yo soy solo, él tiene padres y hermanos», fue el pedido.

Las actividades por los 100 años de las huelgas, continúan esta noche a las 22 con una vigilia en la plaza Perito Moreno, y mañana con el acto central, a las 15:00 hs en el Cenotafio ubicado frente a Estancia Anita (ruta provincial provincial 15, kilómetro 28).