EL CALFATE.- El acto en el flamante Cine Teatro Municipal transcurría entre discursos distendidos, casi coloquiales en el caso del intendente Javier Belloni, anuncios en materia de educación por parte del ministro Jaime Perczyk y palabras de tono optimista como acostumbra Alicia Kirchner, todo entre aplausos aprobatorios por parte de funcionarios y público, hasta que llegó el turno de escuchar a la última oradora y protagonista central de la tarde, Cristina Fernández.

Hasta que la locutora oficial del acto anunció: «Para finalizar se dirige a ustedes, la excelentísima señora Vicepresidenta de la Nación, doctora Cristina Fernández de Kirchner», leyó con tono ceremonial remarcando el final de la frase para provocar la reacción del público cuyos aplausos y vítores no tardaron en colmar en todo su volúmen la impecable sala de cine.

Fue entonces cuando Cristina volteó hacia su derecha y con voz modulada y más firme que de costumbre, lanzó: «Para la próxima querida, nunca más me digas excelentísima. Que detesto que me digan eso de excelentísima, con ´Cristina´ y ´señora vicepresidenta´ está bien, alcanza y sobra», cortó tajante la vicepresidenta, dirigiendo la mirada hacia la mujer que no había hecho más que transmitir lo que dictaba el protocolo impreso en el papel.

Fueron doce segundos exactos durante los cuales el frío con temperatura bajo cero que arreciaba en el exterior se trasladó al interior del salón. Hasta que los primeros aplausos convocaron a nuevos gestos de aprobación y más aplausos sobre todo provenientes de las primeras filas, el lugar dispuesto para los funcionarios provinciales y municipales.