RIO GALLEGOS.- El Instituto Cristiano de Educación Patagónica, (ICEP), está subsidiado por el Estado, y si bien cobra una cuota a los alumnos, no paga los sueldos si el Estado no le deposita el subsidio.  Además, como el personal docente y no docente no está bancarizado, los salarios los abona en efectivo incluso en un estudio contable, como ocurrió ayer. A los docentes que hacen paro, los castigan reteniéndoles el sueldo. O los encierran en un aula. Al instituto concurren más de 300 alumnos en los tres niveles, quienes abonan una cuota mensual de entre 1.200 y 1500 pesos. El ICEP ya había sido denunciado en varias oportunidades por persecución y reemplazos de docentes en huelga, trabajo en negro y el mal estado del edificio, el cual no contaría con la habilitación correspondiente. También son constantes las quejas contra la institución por maltrato y discriminación a estudiantes. La escuela es administrada por la Iglesia Los Hijos del Altísimo, cuya cabeza visible fue por muchos años el pastor Hernán Cortés, denunciado ante el INADI por dichos discriminatorios contra el presidente del Consejo de Educación, profesor Roberto Borselli. Hoy se encuentra a la cabeza de la institución educativa, la pastora Mónica Cortés, hermana de Hernán, y esposa del también pastor Alberto Cuellar. En 2012 docentes y alumnos del ICEP, encabezaron una protesta frente a Casa de Gobierno reclamándole al entonces gobernador Peralta por un nuevo edificio para el instituto. Ese mismo año, miembros de la iglesia protestaron ruidosamente en el interior del edificio municipal solicitando se los excluya del pago de impuestos. El reclamo que el ICEP no toleró El jueves 18 de agosto un grupo de docentes junto al gremio decidió reclamar en el ingreso del establecimiento por la falta de pago del sueldo de Julio, y el aguinaldo, pero cuando se encontraban en el hall de ingreso el pastor Cuellar los obligó a retirarse bajo amenaza de radicar una denuncia,»por invasión  a la propiedad privada». (Video) «Dos horas después supimos que  dentro del edificio estaba la directora de Enseñanza Privada, Roxana Zurita, también pedimos la presencia de un mediador y se hizo presente Horacio Perez Osuna, Vocal del Consejo de Educación», señaló Alós. A las 10 de la noche los responsables del ICEP decidieron terminar con la situación del peor modo, «empujaron y sacaron a todos incluidos a los del Consejo Provincial de Educación», detalló el referente de la Adosac, «incluso la policía también intentó mediar, y nos contaron que no era la primera vez que los llamaban y que después terminaban denunciándolos a ellos, a los policías», dijo Ezequiel Alós. Tras el incidente los maestros decidieron labrar un acta dejando constancia de lo sucedido. Plata en mano Al día siguiente, los docentes tuvieron que dirigirse hasta un estudio contable de calle Pellegrini al 100 para percibir su sueldo, «plata en mano», según relató un docente a quien además le habían liquidado mal el salario. «No tienen aplicados los aumentos ni de este año ni del año pasado», constataron desde el gremio. Los pastores encerraron a una docente en un aula Luego de que los docentes finalmente pudieran cobrar sus salarios, en la tarde del viernes se produjo un incidente que derivó en una denuncia policial. Una docente fue encerrada en un aula del establecimiento, donde la pastora Mónica Cortés la agredió verbalmente, y junto a dos secretarias del instituto le exigieron que les entregue el celular, revisaron el teléfono y luego se lo devolvieron con la orden de no utilizarlo durante su permanencia en el edificio. El hecho ocurrió en presencia del director José Páz, quien no intervino ante el atropello de la maestra la que luego de radicar una denuncia policial, tuvo que ser asistida psicológicamente por el estrés al que fue sometida por parte de las autoridades del ICEP.