Captura de pantalla 2016-08-03 a las 6.25.02 p.m. Por Pilar Melano, voluntaria en los JJ.OO RIO DE JANEIRO.- Soy de los que dejan caer unas lágrimas cuando se apaga la llama olímpica. Volvió a pasar. Una británica con quien compartí la casa durante mi estadía en Río dice que la ceremonia de cierre fue superior a la de Londres. Ella misma también se agarraba la cabeza ante la desorganización con sus tareas de voluntaria en el maracanzinho » en Londres esto no pasaría» decía. Muchos se lucen haciendo comparaciones que yo no puedo hacer porque ahora para mí, que tenía unos meses de vida para los de Munich, estos son los primeros juegos de mi historia. Desde que empezó el proceso de inscripción nos venían invitando a ser parte de Río 2016 y así lo sentí desde el primer día que llegué a la ciudad maravillosa, sin duda esta vez las lágrimas son más saladas. El maratonista brasilero más famoso dijo hace unos años cuando le pusieron la de bronce » este es un oro para mí» y acá se nota que los oros son muchos y variados para muestra basta leer las declaraciones del etíope plata en el Maratón. Definitivamente hay algo en el ser olímpico o no serlo, dorados, plateados, de bronce y sin medallas. Ahora mismo en el aeropuerto del día después veo cientos de deportistas de los cuales seguro que la mayoría no obtuvo medallas y sin embargo muchos serán esperados con autobombas y caravanas en sus ciudades porque al final no estuvieron tan lejos del podio, fueron parte de un Juego Olímpico y eso puede ser un podio. Muchas gracias por las lecturas y los comentarios. Nos vemos en Tokyo?