Captura de pantalla 2016-11-07 a las 9.52.03 p.m.RIO GALLEGOS.- Martes 25 de octubre, uno de los accesos al Barrio San Benito fue el escenario de una balacera que dejó como saldo un muerto y dos heridos. Pasa En Santa Cruz dialogó con uno de los sobrevivientes, Adrián Tobares quien brindó su versión de cómo se sucedieron los hechos. Este hombre, con antecedentes, que junto a otros viajó desde Córdoba “en busca de trabajo y lo único que nos ofertaron los contratos que tenía Carrizo con esta gente que no los conozco, que serían dos delegados, o un delegado y empleado, no sé, del gremio de la UOCRA. Nos dijeron que lo único que había era trabajo sucio”. Tobares desvinculó a “Machi” Mercado como uno de los autores de la balacera: “él manejaba, el chico pelado, de barba, no sé cómo se llama fue el que acribilló a mi amigo y me pegó en la pierna. Nos llevaron a un descampado y nos quisieron ejecutar a todos”. Insistió que Diego Paz, “el chico pelado” y Carrizo se comunicaban constantemente: “Aportamos las líneas telefónicas con un contacto al que le dicen el Feo“. Además, indicó que esto ya fue incorporado a la Justicia: “Las compañías telefónicas van a decir que nos llevaron a un camino de tierra y nos ejecutaron a balazos”. Previamente, estos hombres se habían reunido en el fimnasio Lucho Fernández, en el Barrio Evita. Los motivos de este encuentro, lo relató el propio Tobares: “Nos juntamos y este chico Paz”, dice que su padre “se iba a ausentar al casino, y lo único que tenía para nosotros es que entráramos a un domicilio y fingiéramos un robo, porque el padre le pegaba, cuando era chico, o la madre. La verdad, que él tenía unos perros, que los iba a cargar y que Ariza y yo teníamos que hacer parecer un delito para que no se divulgara por los medios”. Captura de pantalla 2016-11-07 a las 10.02.14 p.m.Esa noche cuatro hombres se trasladaban en el Volkswagen Gol Trend: “Carrizo al volante, su acompañante era Montaña, atrás yo, y al lado mío, Ariza”. Tobares relató que conductor descendió del auto para hablar con Paz, cuando éste sin mediar discusión alguna “mata a mi amigo de cinco disparos, le quiere pegar a Montaña”, éste se tiró y se deslizó y “cae por un barranquito y sale corriendo”. Pero, los disparos no cesaron: “después me tira a mí y del fogonazo levanto la pierna y me tira tres tiros. Después le tira cuatro tiros a mi compañero, creyendo que ya me había ejecutado. Quiero sacar el auto y tenía roto el encendido y no arrancó”. Los ocupantes de la camioneta se alejaron del lugar, pero en menos de cuarenta segundos regresaron: “se baja este chico pelado gordo, y descargó otro cargador más”, a una distancia de “20 y 30 metros y se parapeta detrás de la camioneta y vuelve a disparar, nos revienta la luneta y entran balazos por todos lados y ahí le tiran dos balazos más a Ariza”. La primera descarga, Tobares se lo atribuyó a una 9 milímetros, pero volvió a reiterar que fueron dos cargadores: “la segunda, no sé, porque yo tengo tres heridas”. Fracturas en el fémur de la pierna izquierda, y en el peroné a causa de un balazo. Hacía apenas ocho días que había llegado a Río Gallegos, cuando fueron tiroteados por el delegado de la UOCRA: “Lo pueden verificar porque quedamos registrados en el control de Piedrabuena, creo. Anotaron la patente, nos hicieron bajar del auto, lo requisaron con los perros y no nos pararon más. Me dormí y cuando me levanté estábamos en Gallegos”. Tabares dijo desconocer los motivos por los cuales intentaron, prácticamente ejecutarlos: “No lo sé. El otro compañero se fue a Córdoba con un tiro en el pecho, otro en el estómago, en el brazo y en el tobillo. Tenía mucho miedo y pidió el alta voluntaria y aún no he tenido contacto con él”. Admitió, también tener miedo: “tenemos custodio y estoy muy agradecido por eso”, y respecto a Ariza señaló: “Cuando le iban a hacer una entrevista, agarró su bolso y se fue. Tomó el colectivo y se fue para Córdoba, no me atiende el teléfono y no me puedo comunicar”. Agregó que se espera cotejar las llamadas y subrayó “Carrizo tenía contacto constante con Paz. Cuando cotejen, se hará justicia. Una cosa es las escuchas y otro es el reconocimiento de voces, en las escuchas, porque el chico este – por Paz- no va a tener el teléfono secuestrado, lo habrá tirado vaya a saber dónde” y argumentó: «el contacto que figura en el teléfono de Carrizo, lo aporté con nombre y sobrenombre y si quieren cotejar las líneas, van a ver que los teléfonos se movían de forma conjunta”. Afirmó que “Machi Mercado, en ningún momento se bajó de la camioneta, ni disparó. Estoy esperando para de una vez individualizarlos y decir qué hizo cada uno”, Tobares dijo que vio fotos y reconoció de inmediato al agresor, pero adujo “Ahora quieren argumentar que no se conocen, todo mentira. Esto está todo premeditado, por quien no sé, el tiempo lo dirá y las escuchas dirán con qué fin trajeron a tres cordobeses para ejecutarnos en un Gol Trend”´ Confirmó a este medio que en su haber cuentan con antecedentes, pero no justifica que los quieran ejecutar: “No sé qué decir, sólo que había contacto constante entre Paz y Carrizo”, y manifestó que no conoce ni a Mercado, ni a Paz: “Me parece que el punto neurálgico de la investigación son los teléfonos, porque estoy seguro que segundos antes que nos balearan desde la camioneta, a todos, Carrizo había cortado con Mercado. Entonces, se bajó este chico y nos tiró a quemarropa, a tres metros y nos quiso matar a todos”. La supuesta transacción Desde un principio se habló que en este hecho existía una transacción de estupefacientes , que en un principio fue corroborado por el testimonio de Tobares y que en la actualidad, lo desdice: “fui el primero en declarar y no sabía que decir. Mi amigo estaba muerto, el otro a punto de morir y mentí, hasta que dije voy a decir la verdad, porque cuando se presentó el Juez con la secretaria, automáticamente declare la verdad al órgano judicial competente, que está a cargo de la investigación”. Existe la incógnita sobre la persona que los llevó al Hospital Regional de esta ciudad: “Veníamos con un chico de Santa Cruz –Montaña- el cual quedó registrado con la cámaras y se presentó ante la justicia y entregó su teléfono, el cual quedó a disposición de la Jueza. Ya declaró y tengo entendido que pasó por el reconocimiento fotográfico”. Aseguró que conoce perfectamente lo que hablaron Paz y Carrizo, pero expresó que: “No hubo ninguna discusión, e inclusive en las escuchas telefónicas van a ver que no la hubo” y reconoció que al escuchar los disparos sintió: “Que me moría. No me podía mover porque tenía quebrada las piernas. Nosotros no hicimos nada”.