649e7f8e-050a-4d5e-87f7-2db190bbf9f5LA NACION/Mariela Arias.-  RÍO GALLEGOS/09 DE ABRIL DE 2017.– Con la provincia en crisis y ante una Semana Santa que la encontrará paralizada, es imposible no advertir que, sin mucho cambio de actores, Santa Cruz, repite las crisis. En diciembre de 1991, el flamante gobernador Néstor Kirchner decidió por decreto no pagar sueldos y aguinaldos a estatales activos y pasivos y descontarles el 15% de sus salarios. Ahora, 26 años después, su hermana Alicia lleva casi un mes de atraso en el pago de los sueldos públicos, pero sin decreto. La matriz económica de la provincia sigue radicada en el empleo público y, ante una crisis, los sueldos estatales son los primeros afectados. En 1991, Kirchner descontó el 15% de los salarios, con la excusa de haber recibido «una provincia en llamas». Ahora, Alicia Kirchner repite que recibió la provincia quebrada y apunta como responsable a Daniel Peralta, su antecesor y socio en la ley de lemas en 2015. La gobernadora blanqueó sus cuentas. Afirmó que le debe al Estando nacional más de $ 6000 millones de gestiones anteriores; de ese monto, $ 4500 millones se remiten a fondos enviados por Cristina Kirchner en 2015. Sin embargo, el ex gobernador Peralta aseguró que $ 1340 millones «ingresaron a la provincia el 9 de diciembre» y que el kirchnerismo conocía los números. «Yo tenía el gobierno auditado por Axel Kicillof», afirmó. Hoy el eje del conflicto es el atraso del pago de salarios, que se da en forma desdoblada. Los docentes realizaron ayer una novedosa asamblea: convocaron a los padres que manifestaron su preocupación por la educación y decidieron una marcha de antorchas para el lunes. Volverán a las calles el miércoles, antes de los feriados de Semana Santa. Prometen repetir la movilización del miércoles pasado, que convocó a 4000 personas frente a la gobernación. La provincia está paralizada, los jubilados no terminan de cobrar sus haberes y los gremios cercanos al gobierno y que asisten al Acuerdo Social -reuniones sin grandes resultados- anunciaron un paro general a partir del lunes, como los trabajadores viales y de servicios públicos. El gremio de profesionales de la salud, Aprosa, también comenzó el viernes un paro por tiempo indeterminado, y ATE, que también asistió a las reuniones con Alicia, inició un cese de actividades hace una semana. Se suman a los gremios que reclaman hace un mes: los docentes llevan 19 días de paro y cinco de retención de servicios sobre 24 días de clases. En algunas escuelas iniciaron las clases y Alicia Kirchner aseguró ayer que seguirá negociando «pero con los chicos en el aula». No hay por ahora fecha de paritarias. Los judiciales votaron ayer un paro por 120 horas y mantienen una carpa en el Tribunal Superior de Justicia. Hace más de un mes la Justicia sigue paralizada, y hay un conflicto de poderes: el Gobierno no envía las partidas de sueldos. Mientras tanto, los abogados intimaron al Tribunal Superior a restablecer el servicio de justicia: hoy están suspendidos los plazos procesales y frenados cientos de expedientes por las medidas de fuerza del personal judicial. La semana había empezado con Alicia Kirchner atrincherada en la gobernación durante nueve horas, con las salidas bloqueadas por una protesta. Y terminó con un extraño episodio de vandalismo sobre la camioneta del presidente de la Caja de Previsión Social, Ariel Ivovich, en circunstancias sospechosas.