RÍO GALLEGOS.- «Gracias a la solidaridad de los compañeros», responde Claudio Wasquin, docente de una escuela industrial, para explicar cómo es el día a día de los maestros que desde hace varios meses no saben cuando cobrarán sus sueldos. Cómo es vivir apremiado por las necesidades familiares, y los vencimientos de las deudas que no perdonan.