LA NACIÓN/Mariela Arias.- USHUAIA.- En la ciudad más austral del país, Lázaro Báez también había realizado inversiones en propiedades, campos, departamentos. Hace un año, tras una investigación periodística, se descubrieron por lo menos ocho de aquellas inversiones. Ayer, la Justicia empezó con un operativo de tasación de las mismas ordenadas por el juez federal, Sebastián Casanello . Báez se encuentra detenido desde abril de 2016 en el penal de Ezeiza. En agosto pasado fue procesado por Casanello junto a otras 26 personas -entre ellos sus cuatro hijos- por ser los beneficiarios de un entramado societario que controlaba cuentas en Suiza, por las que se habrían canalizado unos 60 millones de dólares entre finales de 2010 y principios de 2013. Ayer, los agentes expertos de la Policía Federal iniciaron en esta ciudad un operativo que promete extenderse a otros lugares de la provincia donde Báez realizó compras a través de empresas a su nombre o bien a través de testaferros.
La casa allanada había sido identificada en una investigación publicada por Télam. Se trata de una vivienda sobre la calle Staiyakin 753, a nombre de Badial SA, la constructora menos conocida de Báez, pero con la que adquirió la gran mayoría de terrenos en El Calafate y construyó un hotel que nunca inauguró. La Justicia determinó que esta casa y el resto de las propiedades de la isla sean tasadas, aunque la orden aclara que de encontrarse se deberá «secuestrar dinero en efectivo o bienes suntuosos». Testigos del operativo confirmaron que la casa estaba ocupada por un cuidador, quien abrió las puertas y dijo que la vivienda se la habían prestado para vivir Alfredo Benjamín Zárate, un apoderado de Báez en la isla, quien realizó varias operaciones comerciales en nombre del empresario. Una curiosa operación Entre las ocho propiedades encontradas a Báez en la isla está la compra de una parcela de 200.000 metros cuadrados de la zona rural de la estancia Violeta en Río Grande, operación realizada en 2012 para Báez a través de su apoderado Alfredo Zárate, según la información aportada a la causa por la diputada nacional Margarita Stolbizer en su carácter de amicus curae. La operación consta de un acuerdo complementario en que Zárate, como representante de Badial SA, expresa que si bien «del boleto de compraventa surgía que la venta se hacía por la suma de US$ 800.000, conforme a lo acordado entre las partes, el precio real ascendía a la suma de US$ 1,2 millones». Y se agrega en la presentación: «Por razones particulares de cada uno optaron por hacer figurar únicamente como precio total la suma de US$ 800.000». Fuente: TÉLAM