EL CALAFATE.- La obra del edificio del hospital SAMIC que se pagó el doble del monto presupuestado es una de las que está bajo sospecha luego que Carlos Wagner, dueño de la constructora ESUCO, reconoció haber pagado coimas durante el gobierno de Cristina Fernández. No hay acta de recepción de la obra, por lo tanto el inmueble no puede ser registrado, nadie es dueño del edificio del hospital, su actual status jurídico es el de «obra neutralizada». Todas estas falencias están informadas a la fiscalía de Estado de la Provincia, y constan en la denuncia sobre el hospital de alta complejidad SAMIC que analiza la Oficina Anticorrupción. Presupuestada en 253 millones de pesos, la obra del hospital «Jorge Cépernic – Néstor Kirchner», que comenzó a construirse en diciembre de 2010 terminó abonándose más de 600 millones sin que conste un final de obra que acredite los motivos de la diferencia de costos de más del 250% en cuatro años. Según el INDEC por entonces la inflación promediaba el 10 por ciento anual. Carlos Wagner conoció a Néstor Kirchner a finales de los noventa, su empresa ESUCO SA construyó el aeropuerto de El Calafate, y el hospital SAMIC, dos de las obras más necesarias para una ciudad que recibe medio millón de turistas al año, y que se ha convertido en centro de salud de referencia en la región.  «Conocí al arquitecto (por De Vido) y al gobernador (Néstor Kirchner) en las sucesivas visitas que hicieron a la obra», del aeropuerto señaló. En calidad de arrepentido en la causa que investiga el pago de sobornos a funcionarios del gobierno de Cristina Fernández, Carlos Wagner reconoció ante el juez Claudio Bonadío que él fue uno de los responsables de pagar y cobrar coimas con fondos de la obra pública. A cambio de evitar su detención Wagner declaró: «Si se recaudaba en la sede de mi empresa, los paquetes de dinero los entregaba yo al recaudador, y si el lugar de encuentro era fuera de mi empresa, enviaba a algún apoderado, por ejemplo, a Mauro Guatti», confesó Wagner ante el Juez Bonadío y el fiscal Carlos Stornelli. Su empresa, en UTE con Eleprint SA y Esuvial SRL, fue la que construyó el hospital SAMIC, y el aludido Guatti, su representante técnico. Una obra fantasma de 600 millones La obra denominada “Nuevo Edificio Hospital en El Calafate”, fue adjudicada en una Licitación Pública de Proyecto y Precio a la Unión Transitoria de Empresas (UTE) integrada por las empresas ESUCO S.A., ELEPRINT S.A. y ESUVIAL S.A. Se inició en diciembre del año 2010, y en teoría fue recepcionada provisoriamente días previos a la inauguración oficial del Hospital en febrero del año 2015, no obstante la documentación no fue suministrada por el IDUV, el responsable de controlar la obra por parte de la Provincia. Por este motivo hoy el SAMIC está considerada una «obra neutralizada». Las tres hectáreas donde está construido el SAMIC fueron cedidas por el municipio pero ante la falta de documentación el hospital no obtuvo la aprobación de los planos, por lo tanto no puede acceder a la titularidad del  inmueble. Los técnicos del área de infraestructura edilicia del hospital que asumieron con la nueva gestión de Cambiemos cuestionaron tanto el diseño de la arquitectura hospitalaria como su nivel ejecutivo en general. En distintas etapas la obra tuvo tres adicionales: uno incluía espacios exteriores (parquización, iluminación exterior, helipuerto y estacionamiento, todo dentro del perímetro de la parcela); otro fuera del perímetro de la parcela con pavimentos, iluminación y algunos nexos de calles, parcialmente terminada; y un tercer adicional con obras de infraestructura, pavimentos de calles perimetrales, nexos con otras existentes e iluminación pública de las mismas, obra también inconclusa. Luego de la inauguración oficial, las constructoras pararon las obras por falta de pago. Desde la Dirección Nacional de Arquitectura (DNA), se liberaron pagos adeudados y atrasados, por lo que se reiniciaron parte de las obras hacia fines del 2016 y principios de 2017, pero se detuvo el avance porque se suspendieron los pagos por no obtener la DNA la documentación de parte del IDUV referida a las recepciones de obra, parcial y definitiva. El detalle de las irregularidades Un informe presentado por el SAMIC al fiscal de Estado, Fernando Tanarro, a partir de las negociaciones entre Nación y Provincia por el traspaso del hospital a Santa Cruz, puso al tanto a las autoridades provinciales de las «infinidad de irregularidades e incumplimientos de los pliegos licitatorios por ambas partes contratantes». Entre otras: «Que la aprobación de los Planos Municipales de Obra a Construir (que son según el proyecto original y difieren groseramente de lo construido) que deberían disponerse antes del inicio de la obra, y que fueron aprobados por Resolución Municipal 2231/17 del 16/06/2017 (o sea casi siete años después de iniciada la obra y más de dos años después de abierta al público). La tierra fue cedida por la Municipalidad de El Calafate en Donación, con destino a construcción de un hospital, fin alcanzado y por lo tanto perfeccionado el acto administrativo de la donación, restando solo efectuar la transferencia de dominio del bien inmueble. Que nunca se presentaron a aprobar los Planos Municipales Según Obra (Art. 8.23 4 del Pliego de Condiciones Particulares; los que describirían el estado al momento de recepción provisoria del edificio). Que no hay información sobre si han sido presentado los Planos de Mensura y Subdivisión (Art. 8.23 5 del Pliego de Condiciones Particulares). Que no existe la figura de un “Final de Obra” debidamente documentado (al menos no hay Certificados de Recepción Provisoria ni Definitiva en poder de la UTE (constructora) ni del IDUV (Inspección de Obra). Se desconoce a ciencia cierta la situación dominial del inmueble, puesto que no hay documentación completa o fehaciente que así lo determine.»

Helipuerto con palmas de electricidad que imposibilitan la operatividad

«Todas estas irregularidades -cita el informe- así como la falta de terminación de Obras Complementarias (nexos, pavimentos, etc.) son de destacar como causales de impedimentos que ocasionan graves perjuicios al funcionamiento del Hospital; para citar sólo un ejemplo, no es factible efectuar la habilitación del helipuerto hospitalario que dispone el predio ante la autoridad competente por irregularidades en la documentación, debiendo derivar cualquier traslado de un helicóptero sanitario al helipuerto habilitado más próximo que se encuentra en el Aeropuerto Internacional Armando Tola de El Calafate distante a más de 20 km de este Hospital», concluye. Los números a la vista

A 5 años de su inicio, y a más de 3 años de haber sido inaugurado en febrero de 2015, todavía permanece el cartel de obra en el lugar

Esuco es la empresa que en 2015 construyó el hospital Samic de El Calafate, cuya obra ahora está bajo investigación de las autoridades, dada las incongruencias en su presupuesto cuyo monto original de $252.925.997,61, concluyó en un costo final de $615.854,18 producto de obras complementarias, y “casi 250 millones de pesos en aparatología y camas”, según especificó Cristina Fernández, el 15 de noviembre durante la inauguración del hospital. La vaguedad de las cifras sobre los costos de la obra pública siempre fue una característica de los Kirchner. Quizás por eso las noticias que reflejaron la inauguración del nuevo hospital Néstor Kirchner-Jorge Cépernic, no repararon en los más de 112 millones de pesos de diferencia entre el presupuesto inicial y el costo final de la obra.

De Vido y José López en la inauguración del hospital

La falta de documentación que certifique los pasos de la obra y su entrega final, dificultan hoy constatar cuánto realmente se pagó por la construcción del hospital. Por este motivo la intervención del SAMIC pidió iniciar una investigación para tener alguna certeza del verdadero costo del hospital. Si está incluido en los fabulosos montos de las coimas que según reconoció Carlos Wagner él se encargaba de garantizarle a su amigo Julio De Vido, lo develará el curso de la investigación. O quizás lo aclare el propio Wagner cuando reconstruya en su memoria, el mapa de las coimas y pida nuevamente hablar con el fiscal Stornelli: “Me comprometo a aportar el nombre de más empresas a medida que las vaya recordando”, prometió en su primera declaración como arrepentido. La denuncia ante la Oficina Anticorrupción El actual interventor del hospital, Gastón Ortiz Maldonado, explicó que con la denuncia ante la Oficina Anticorrupción que fue presentada hace un año y ampliada en agosto,  están pidiendo que se investigue la licitación dado que se presume posible cartelización. Según la denuncia “el costo total superaría holgadamente la cifra anunciada en fecha de inauguración y, obviamente, el precio con el que resultó ganadora la UTE”, detalla. También se detallan vicios de obra, no reclamados a la empresa contratista, y cita como ejemplo, los ocho ascensores del edificio, que según la inspección realizada poseen graves deficiencias de instalación, y advierten que la situación irregular del hospital,  «ocasiona responsabilidades que lesionarían al Estado Nacional”. Cuestionan asimismo la adquisición de un sistema de gestión hospitalario integrado que no responde completamente a las necesidades reales de la gestión. “Se presume que las especificaciones técnicas fueron orientadas o dirigidas hacia una única empresa oferente”, detalla el informe en referencia a NOEMALIFE ARGENTINA S.R.L cuya oferta económica fue de $19.221.351. Según el mismo, el sistema se habría comenzado a instalar “en fechas previas a la confección del pliego licitatorio, incluso de la publicación en los boletines oficiales”, de acuerdo a la documentación que surge de la investigación interna. Entre otros puntos, la intervención denunció la falta de un informe que detalle la recepción de los bienes del patrimonio inicial del hospital, por lo cual hay bienes de usos por $88.898.218 sin documentación respaldatoria que avale dicho valor.  El SAMIC es pretendido por la Provincia, pero quiere que Nación garantice el financiamiento  Cuando el hospital fue inaugurado quedó establecido que integraría la Red de Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad, SAMIC y se estableció un fideicomiso de administración por tres años y un gobierno tripartito entre la Nación, la provincia y el municipio. Sin embargo, en 2017, el consejo de administración fue intervenido y el gobierno de Cambiemos disolvió el organismo y designó nuevos funcionarios. Hoy el SAMIC es pretendido por la Provincia, aunque no lo reconoce públicamente, dado que las pretensiones del gobierno de Alicia Kirchner son las de asumir la conducción del hospital, pero pide que Nación garantice los $700 millones para su funcionamiento. El hospital de El Calafate se convirtió en un importante centro de derivaciones dentro de la provincia, paga los salarios en tiempo y forma, y los médicos y demás profesionales de la salud perciben sueldos que duplican a los que cobran sus colegas en el sistema de Salud provincial.  

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