EL CALAFATE.- Una encuesta entre docentes desnuda las dificultades de la enseñanza digital en las escuelas de la ciudad: la mala conexión de internet, la nula capacitación que recibieron de parte del CPE en los últimos años en temas digitales, la sobrecarga de los docentes que deben autogestionarse aprendizajes digitales e incluso la poca disponibilidad de computadoras en cada hogar.

«En pleno auge de las nuevas tecnologías y medios digitales, en todas las áreas socioeconómicas quedaron demostradas diversas falencias y carencias que van desde hechos que parecieran sencillos, y que a esta altura se dan por sentado, como por ejemplo que un empleado trabaje de manera remota sin obstáculos de accesibilidad y conectividad, hasta las dificultades que se evidenciaron en varias instituciones que no cuentan con las plataformas necesarias para una implementación virtual» es una de las conclusiones arribadas en el análisis de la encuesta realizada por la Adosac El Calafate entre 59 docentes de todos los niveles y jerarquías y fueron analizados cuantitativa y cualitativamente.

Los resultados de la encuesta realizada durante mayo de este año fueron analizados cualitativa y cuantitativamente por Alejandra Carranza, Leonardo Molina y Alejandro Cullen y en ella dejan a la vista la gran cantidad de escollos que tuvieron (y tienen) los docentes para intentar dar clases durante la pandemia.

De acuerdo al análisis de datos realizado por el gremio docente el resultado de las respuestas de los maestros demuestra «la falta de inversión en Educación por parte de la provincia en los últimos años. Sumado a esas situaciones inéditas, se debió buscar los recursos físicos en una ciudad que no está muy bien conectada, sea por falta de infraestructura, por carencia de medios económicos, por falta de recursos tecnológicos en muchos de los hogares, o por necesidad de conocimientos informáticos para operar esta virtualidad».

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Por su parte los directivos y supervisores debieron buscar como capacitar a los docentes a su cargo, teniendo que resolver (entre otras cosas) la manera de manejar la comunicación entre la comunidad escolar, hallar herramientas pedagógicas virtuales, investigar el funcionamiento
de las video conferencias, armar los grupos de redes sociales (Facebook, Whats App, etc), armar circuitos de comunicación con y entre los docentes, seguir virtualmente las actividades de las mismas, rearmar los horarios para las video-clases, buscar alternativas de informarse con aquellos que no tienen acceso a dichas redes, entre otras nuevas tareas.

A esto se suman los cambios que genera la vida en cuarentena para los alumnos y sus familias, que no siempre facilita el aprendizaje: desde el cambio de horarios a la falta de lectoescritura y compresión de textos en el nivel inicial y primeros grados, el tener que compartir la virtualidad con una pc o un teléfono entre varios, las dificultades y costos de la conexión, la sobrecarga de actividades entre las principales dificultades.

Asimismo, los docentes se encontraron sobrecargados en su labor, debiendo dedicar muchos recursos en capacitarse y/o readecuarse, graduar las tareas, ajustar los contenidos a la virtualidad, manejar maneras de interactuar con sus alumnos, padres, directivos y pares, sin la posibilidad de intercambiar experiencias como estaban acostumbrados a hacerlo.

Mención aparte merecen los comentarios y observaciones hechos al final de la encuesta, donde el documento afirma: «se desprende una falta de homogeneidad en los contenidos, sobre todo en los niveles Primario y Secundario. También es tangible que muchas de las videoclases son presenciadas no sólo por los alumnos, sino también por los adultos convivientes, los que al ver y escuchar las mismas creen tener derecho a opinar sobre los aspectos pedagógicos, y en varias ocasiones interrumpiendo las sesiones».-

A continuación compartimos los aspectos mas relevantes de la encuesta:

Poca disponibilidad de recursos en los hogares docentes

La computadora es la herramienta esencial de la virtualidad. La misma no es provista por el CPE. Cada docente lo hace de su pc hogareña. En muchos casos la misma es compartida por los niños del hogar. La encuesta arroja que en cada hogar docente hay 1,31 pc y el tiempo de disponibilidad de la misma por parte del docente es del 64,17%.

Mala conexión y costos elevados

En la localidad hay dos proveedores de Internet (uno brinda servicio por
cable o por fibra óptica, y el otro por cable o por Wi Fi) con precios muy
superiores a los ofrecidos en las grandes urbes. La última opción es la que ofrecen las compañías de telefonía celular, cuyos precios son aún más caros. Se podrá notar que el servicio no es muy bueno (60 % entre regular y
malo) y que el costo corre por cuenta de cada docente. El Estado no reconoce ningún tipo de reintegro económico para cubrir los costos de conexión.

La página oficial del estado es la que menos se usa

En el caso de disponer los medios económicos, físicos y temporales, todavía los docentes debían resolver cómo desarrollar los contenidos de una manera a la que nunca fueron capacitados.
Esta muestra presenta cómo en su gran mayoría han debido desarrollar por sus propias técnicas, y, teniendo que buscar asistencia, la encontraron mayoritariamente en otros portales muy por encima de lo ofrecido por el Consejo Provincial de Educación, que obviamente no satisfizo las expectativas de los docentes.

Un docente atiende en promedio a 104 alumnos

Cada alumno que presenta una tarea o trabajo debe ser atendido las veces que así lo requiera dentro del horario escolar. Los docentes deben atender promedio 104 alumnos diariamente, enviando, recibiendo, corrigiendo, asesorando, reenviando y evaluando a cada uno de ellos las veces que sea necesario. Por otro lado, sabemos que las propuestas son distintas en cada curso (vemos que hay un promedio de cuatro cursos por docente) lo que multiplica la tarea del mismo.

Nula capacitación en las herramientas digitales

En la actualidad casi no hay cursos sobre herramientas pedagógicas informáticas, por lo que los docentes se han visto obligado a acelerar sus conocimientos mediante opciones virtuales o presenciales que se pidieron calificar entre “Nulo” y “Muy Bueno”. Es llamativo que en esta muestra que el 100% de los encuestados calificó de “Nulo” y de “Muy malo” al asesoramiento recibido por parte de sus directivos y los supervisores.

Trabajo en sobreturno: 14 hs de trabajo diario

La intensidad de trabajo de esta nueva modalidad: un 73 % debe trabajar sobreturnos para poder cumplimentar con las reuniones institucionales, las tareas de preparación de clases, supervisión de las mismas con su directivo, las correcciones de las sugerencias recibidas, la emisión de la actividad a
través de los medios informáticos, la recepción y corrección de las mismas y las devoluciones finales.
Todos estos tiempos llegan a promediar más de 14 horas y media diarias,
destacándose que los períodos más largos son los de preparación y los de corrección.