RÍO GALLEGOS.- Luego del anuncio del gobierno del pago de un plus a 500 trabajadores del hospital Regional de Río Gallegos que cumplen tareas en el marco de la pandemia por el COVID-19, hoy se realizó una asamblea que rechazó el bono por discrecional y pidió que la compensación alcance a todo el personal del nosocomio. Estuvieron presentes el director, Javier Lerena y la dra Laura Beveraggi, coordinadora de hospitales. Ambos se mostraron en desacuerdo con la confección del listado que atribuyeron al Ministerio de Salud.

Los trabajadores del hospital Regional se reunieron hoy en asamblea y rechazaron la decisión del gobierno provincial de abonar un «reconocimiento» a 500 trabajadores de la Salud que cumplen tareas con pacientes con COVID-19.

Calificaron de discrecional la nómina, ya que no solo excluía a los demás trabajadores que cumplen tareas en el hospital, sino que en la lista figura personal directivo, profesionales de otros hospitales de la provincia, y hasta personal político afectado a otras áreas de gobierno.

En el hospital de Río Gallegos hay una planta de personal de 1800 trabajadores, aunque se desconoce cuántos aún continúan en funciones, y cuántos han sido trasladados a otros nosocomios o adscriptos a otras dependencias públicas.

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A la asamblea realizada en el hall del Hospital, se presentaron el director, Javier Lerena y la dra Laura Beveraggi, coordinadora de hospitales.

Los directivos dijeron ante la asamblea que el listado de 500 trabajadores que percibirían el adicional había sido confeccionada por el Ministerio de Salud. Asumieron el compromiso de hacer un nuevo relevamiento del personal para poder incorporar a quienes quedaron excluidos del pago del bono.

«Queremos paritaria sectorial de salud urgente para tratar la situación de los hospitales, y la situación salarial», contó a Winfo Santa Cruz un asistente a la asamblea.

Consideran que el adicional establecido por Decreto 892/2020 es discrecional, «un beneficio para un grupo seleccionado con un criterio imposible de entender», señalan los trabajadores del HRRG.

Argumentan que «en la pandemia todos ponemos en riesgo nuestras vidas», y que el pago a solo 500 trabajadores «es una burla para todos», y crea divisiones e injusticias en un momento muy sensible dada las exigencias que impone la pandemia que puso al sistema de salud provincial al borde del colapso por falta de personal, y al límite de la disponibilidad de camas de Terapia Intensiva.