EL CALAFATE.- Dueños de agencias de viajes y turismo se movilizaron hoy en protesta por la nueva retención de 35% al dólar que consideran profundiza aún más la crisis por la paralización de la actividad producto de la pandemia de COVID-19, «El Calafate agoniza», fue una de las expresiones de la marcha. Es la segunda vez que el sector se moviliza masivamente. A diferencia de la anterior movilización, esta vez el oficialismo no buscó desactivar la manifestación.

Aquella movilización tampoco fue acompañada por la Federación, unas cinco mil agencias de viajes que venden al exterior.

Bajo la consigna «Todos somos turismo» las agencias locales se sumaron a la protesta encabezada por la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (FAEVYT) que se movilizó hasta la sede del Banco Central en contra de la retención de 35% al dólar, pidiendo que se cumplan medidas anunciadas y que nunca llegaron, y por la reapertura del turismo.

En el marco de la protesta de la Federación de Agencias de Viajes que marchó hoy frente a la sede del Banco Central en protesta por la aplicación de 35% de retención al dólar, en El Calafate la AAAVIT se movilizó para sumarse al reclamo.

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Tal como ocurrió el 03 de septiembre cuando el sector turístico se movilizó pidiendo por la reapertura de la actividad, en esta ocasión la marcha congregó a una gran cantidad de manifestantes. Y a diferencia de la movilización , esta vez el oficialismo no buscó desactivarla. En aquella ocasión la marcha fue tildada de opositora y de perseguir «intereses políticos», y hasta llegaron a calificarla de «marcha anticuarentena».

La ciudad tiene su economía anclada al turismo que a mediados de marzo interrumpió su actividad por la pandemia de COVID-19. Desde entonces el sector reclama a las autoridades de todos los estamentos del Estado la reapertura de la actividad dentro de los protocolos sanitarios que ya fueron aprobados.

Sin embargo no hubo respuestas de parte del gobierno nacional, a excepción de la Ley de Sonstenimiento y Reactivación del Turismo Nacional, conformada principalmente por ayudas económica -ahora en vilo luego de la promulgación-, que los empresarios consideran escasas y poco efectivas, sino hay una apertura real de la actividad.

De hecho Santa Cruz todavía tiene pendiente la respuesta de nación al pedido de reapertura del Parque Nacional Los Glaciares, cuando ya el Parque Iguazú hace un mes que comenzó a recibir al turismo regional bajo la autorización nacional.

La AAAVIT filial El Calafate publicó en su cuenta de facebook la convocatoria nacional que al igual que hace 15 días fue en la costanera frente al Club Andino. «Exigimos medidas de apoyo y certezas de inmediato por parte del Estado Provincial y nacional para salvar la industria mas importante de El Calafate», es el pedido central.

Otros puntos se suman al reclamo: Los ATP no los cobramos todas las empresas, son que los ATP no representan el 50% de los sueldos; los empleados de temporada no están incluidos ni en los ATP ni en los ATC; piden la reducción del 95% de todos los conceptos que deben abonar y no solo de las contribuciones patronales que se destinan al SIPA.

También reclaman porque los créditos blandos jamás llegaron; «Sin empleadores no hay empleados», es otra de las consignas del sector.

Se quejan porque «No se unificaron los protocolos que nos competen, ¿Cómo pretendemos reanudar los vuelos?», se preguntan.

Remarcan que El Calafate depende netamente del turismo, pero que sin emisivos no hay receptivos ya que «ninguna compañía aérea va a venir al país con pasajeros y volverse vacíos.

Piden que el municipio los apoye y exigen certidumbre.

Promulgación parcial que genera dudas

Un reclamo que circuló en la convocatoria los días previos a la marcha, fue el de la necesidad de la promulgación de la Ley de sostenimiento y reactivación del turismo nacional, que impulsó el oficialismo y aprobó el Congreso de la nación.

La promulgación se conoció el viernes 18 de septiembre con observaciones que modifican las condiciones para la percepción de créditos para paliar la grave crisis económica que atraviesan las empresas.

En la promulgación el gobierno modificó varios artículos de la ley original, por entender que aplicar la ley como tal como fue votada en el congreso, podría «afectar la responsabilidad patrimonial del Banco Nación»; y que se está obligando a la entidad a «usar los recursos confiados por los y las depositantes en operaciones sin retribución con un alto riesgo de incobrabilidad«, fundamenta.

Ahora los créditos dependerán de las nuevas condiciones que imponga el Banco Nación.