LA NACIÓN/Mariela Arias

EL CALAFATE.- La Justicia autorizó a la familia de Fabián Gutiérrez a proceder finalmente la cremación de sus restos, luego de que se realizara una ampliación de autopsia sin el cuerpo presente y de que las partes y las autoridades forenses dieran el visto bueno. La decisión se tomó tras la decisión del juez de Recursos de la justicia santacruceña que dejó firme el procesamiento en primera instancia y confirmó la hipótesis que sostiene que a Gutiérrez lo mataron con alevosía para encubrir un robo.

Con la medida dada a conocer ayer, a más de cinco meses de su asesinato, la familia del exsecretario presidencial podrá realizar la ceremonia familiar y reunirse con los restos de su ser querido. Por la pandemia de coronavirus, cuando el cuerpo fue sepultado en el cementerio de Río Gallegos, en agosto pasado, la familia no había podido asistir. «Para la familia lo decidido es importante, tras su muerte nunca pudieron a tener ningún contacto con los restos de su ser querido», confirmó a LA NACION, Sandro Levin, abogado querellante que representa en la causa a la madre de Gutiérrez, Teresa García y a su hermana Valeria Martinovich.

Por su parte el juez de instrucción, Carlos Narvarte recibió un respaldo a su investigacióncuando días pasados el juez de Recursos, Nelson Sánchez confirmara la prisión preventiva y el procesamiento de Facundo Zaeta, Facundo Gómez y Pedro Monzón, los tres jóvenes de entre 18 y 21 años considerados presuntamente autor y coautores del delito de homicidio doblemente calificado por ensañamiento y alevosía. Los tres se encuentran detenidos en dos comisarías de la ciudad desde el 3 de julio, horas antes de que se produjera el hallazgo del cuerpo semienterrado de Gutiérrez.

El hombre que acompañara al matrimonio Kirchner durante casi dos décadas, fue asesinado en su vivienda de El Calafate entre la noche del jueves 2 de julio y la madrugada del viernes 3. Su cuerpo fue trasladado en la caja de su camioneta hasta una cabaña ubicada a 27 cuadras de lugar, donde fue ocultado bajo un montículo de tierra. Según declararon en la justicia, Zaeta Gómez y Monzón estuvieron esta noche en la casa, sin embargo los jóvenes dan versiones diferentes sobre quien ejecutó el crimen.

A partir de la autopsia y la reconstrucción del crimen se estableció que a Gutiérrez lo vendaron y maniataron con precintos y luego ahorcaron con un elemento cortante, aunque también le dieron golpes en varias partes del cuerpo. La autopsia constató que recibió tres puntazos en el cuello con un cuchillo, cuando ya estaba muerto. La ampliación de la autopsia determinó que el empresario fue ahorcado con un elemento constrictor de no más de cinco milímetros, lo cual se condice mas a un cable que a una venda deportiva, como había sostenido uno de los abogados de los jóvenes que llevan su defensa por separado.

El hallazgo del cuerpo de Gutiérrez se dio unas 36 horas después de su asesinato. A cinco meses del crimen aún quedan preguntas sin responder: ¿Quién o quienes trasladaron el cuerpo de Gutiérrez entre la cabaña donde lo dejaron y el lugar donde fue encontrado sepultado?, ¿hubo mas personas participando de la limpieza de la vivienda la madrugada del 3 de julio?, ¿hay más encubridores del crimen que intentaron borrar pruebas?, ¿hay familiares de los tres detenidos involucrados en la causa?.

Algunas de estas preguntas podrían encontrar respuestas a partir de los resultados que pueda arrojar el entrecruzamiento de los celulares de los tres imputados. Los teléfonos fueron peritados por peritos de Gendarmería Nacional en Buenos Aires, la información se guardó en un disco rígido y ahora, hace varios días, la División Criminalística de la policía de Santa Cruz está realizando la transcripción de lo datos que pueden arrojar mas datos sobre las horas posteriores al asesinato. En tanto que si bien trascendió que no pudo extraerse la información del Iphone de carcaza roja de Gutiérrez hallado en una obra en construcción, aún ese dato no fue informado oficialmente en la causa.

Por su parte, aún restan acciones y pedidos solicitados en el marco de la causa por parte de los diferentes equipos de abogados que intervienen: la querella solicitó que se cite a declarar al dueño de la cabaña donde fue hallado el cuerpo de Gutiérrez -que era alquilada por Gómez y/o Zaeta y donde encontraron ocho plantas de marihuana con un sistema de invernadero rudimentario- y también piden que convoquen a declarar a una amiga, menor de edad, de la novia de uno de los imputados.

En tanto que aún resta conocer si se avanzaron en las pericias caligráficas del cuaderno con instrucciones escritas a mano, hallado en el quincho de la vivienda de la familia Zaeta. Según Agustín Zaeta, el cuaderno era de su hermano Facundo, en el que se leía frases como, «No dejar huellas»; «No mostrar partes del cuerpo (brazos, piernas, cara)» y «ropa indistinto», seguido de cifras de dinero, sobre el final del texto, «diez millones». Se busca probar si Gutiérrez fue víctima de un plan criminal premeditado, destinado para robarle dinero, que presumían tendría escondido en la casa de la calle Santiago Perkic a la que se acababa de mudar.

Mientras la defensa de Zaeta apunta a inculpar a Facundo Gómez ubicándolo como el cerebro detrás del crimen y que obligó a Zaeta a seducir a Gutiérrez con el objeto de reducirlo y robarle, la defensa de Gómez busca probar no solo que él no estaba en la vivienda de Gutiérrez cuando Facundo Zaeta agredió al exsecretario presidencial golpeándolo y maniatándolo hasta reducirlo, sino, también apuntan a que Zaeta fue asistido por terceros que no son ni Gomez ni Monzón.

En caso de comprobarse la actuación de más personas en el crimen, luego debería determinarse cual fue el grado de involucramiento de las mismas, que van desde la coautoría, el encubrimiento o la participación necesaria.