EL CALAFATE.- En una ceremonia signada por la solemnidad de las cosas simples tal como ella vivió,  las cenizas de la locutora Susana Summer fueron depositadas en las aguas del Lago Argentino según el deseo de esa enorme mujer que no solo trazó una profunda huella en la historia de la radio en Santa Cruz, sino que se imprimió para siempre en el alma de las personas que la conocieron, trabajaron con ella o simplemente la escuchaban en sus míticos programas en LU 14, su otro hogar.  

Susana falleció el 19 de abril a los 92 años, «Hoy el cielo ganó otro ángel. Se fue la señora de la música clásica, se fue Susana Summer, esa señora que supo educar muchos oídos.  Que nos supo regocijar con su sabiduría y buen gusto». Así registró en palabras aquel instante, su amigo Mario Albornoz, quien estuvo junto a ella en sus horas finales. 

Recordó que «no solo nos dejó sus enseñanzas y todo su bagaje de sabiduría. También nos dejó el orgullo de sus más de sesenta premios Martín Fierro y otros. Hoy el cielo está de fiesta, la esperan Chopin. Mozart, Albinoni y también su familia. En cada adagio, sinfonía, sonata o concierto, estará presente su alma».

Susana había nacido en Buenos Aires, estuvo casada con el artista plástico Romilio Rivero con quien recorrió el mundo. Su programa Sala de Conciertos, debutó en una radio de México donde residía el matrimonio. Conoció y trabajó en Olivos con el expresidente, Juan Domingo Perón. Fue amiga de Hugo del Carril; Manuel Mujica Láinez, y Chabuca Granda.

Mario fue  el depositario del póstumo y trascendental deseo de Susana: que sus cenizas sean esparcidas en las aguas del Lago Argentino para que en forma de río recorran la geografía de la tierra que tanto amó y eligió para vivir y morir. 

La tarde del jueves  16 de junio era una típica tarde patagónica, soleada y fría y con viento persistente. El clima dio el marco apropiado para la despedida. 

Mario junto a Daniela Mansilla Provoste y Fernando Goyanes.

A esa hora un grupo de amigos y excompañeros de Susana fueron partícipes y testigos del momento en el que Daniela Mansilla Provoste, con quien la locutora compartió un trayecto en LU 14 y Fernando Goyanes, periodista de la radio, arrojaron al Lago las cenizas de Susana Summer. 

Pero Susana no solo brilló por su trayectoria profesional. Otro de los reconocimientos que recibió en vida fue el de sus vecinos de edificio. Que decidieron poner su nombre al complejo donde residía la querida locutora.

«Depositar sus cenizas en el Lago Argentino, y para ello tuve el acompañamiento de personas inigualables por el cariño y respeto que tenían por Susana: Daniela Mansilla. Fernando Goyanes. El Profesor Luis Ibarra Philemon. Carlos Escaño y el periodista Héctor Barabino. En esta íntima ceremonia se expresaron los más profundos sentimientos de amor por Susana y se resaltó el tremendo legado cultural que deja para las generaciones de santacruceños que transiten el camino de las artes. Por todo esto y como decía la propia Susana sumer “GRACIAS NO. GRATITUD. Mario Daniel Albornoz. 

Susana recibiendo uno de los tantos reconocimientos