EL CHALTÉN.- El visón americano se convirtió en una plaga difícil de controlar para los ecosistemas patagónicos. En noviembre de 2016 un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de La Plata determinó que sus hábitos alimentarios atentan contra la existencia de la fauna nativa.

Con el fin de mitigar el impacto de la invasión de visones americanos en el área protegida, personal de Parques Nacionales y técnicos de Aves Argentinas iniciaron la segunda etapa de activación de trampas de captura.

La tarea consistió en la colocación de 86 balsas de madera a lo largo del río de las Vueltas, desde el Lago del Desierto hasta el Lago Viedma.

El objetivo es proteger a la fauna nativa del ataque del visón, especie exótica invasora cuya presencia resulta perjudicial para aves emblemáticas del Parque como el pato de los torrentes o el cauquén.

Publicidad

Publicidad

En noviembre de 2016 un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de La Plata determinó que por sus hábitos alimentarios, el visón americano atenta contra la existencia de la fauna nativa. «Se alimenta de prácticamente todo animal que encuentra cerca», aseguran los especialistas.

Los estudios revelaron que hay especies que disminuyeron notablemente su población, en especial las familias de aves migradoras que suelen vivir en las proximidades del agua, como cauquenes, macaes, cisnes de cuello negro, patos y otras aves anfibias.

Le explicación a cargo del licenciado en Zoología e investigador de la Sección Ornitología del Museo de la UNLP, Juan Manuel Girini, es que “tras ser introducido en la Patagonia, y a medida que perdió valor como recurso para la industria de las pieles, el visón se escapó o fue directamente liberado de los criaderos, y comenzó así a dispersarse por toda la región”.

Este animal carnívoro y carroñero consume todo tipo de peces, mamíferos, aves, crustáceos, insectos, y anfibios disponibles en el entorno. A su voracidad le suma una enorme facilidad para distribuirse por terrenos de diversas características como lagos, ríos y costas, adaptándose rápidamente a diferentes tipos de climas y regiones.

Fuente: Prensa El Chaltén y Agencia Télam