El CALAFATE.- Aerolíneas Argentinas anunció que, a partir de enero, sumará vuelos a esta ciudad, en tanto que JetSmart se estrena como la primera low cost en llegar a este destino del turismo internacional. Sin embargo, la intendencia y el empresariado local consideran que los vuelos autorizados por el gobierno provincial de Alicia Kirchner son insuficientes para revertir la temporada, y creen que empezó tarde y sin previsibilidad.

En las últimas horas, con alarma, hoteleros locales empezaron a registrar bajas en las reservas que tenían previstas y afirman que los vuelos autorizados por el gobierno provincial no alcanzan a cubrir ni las expectativas mínimas para esta temporada. Aerolíneas Argentinas anunció que a partir del 3 de enero llegarán a la ciudad 11 vuelos semanales, lejos de los 28 vuelos semanales que pide el sector turístico local para hacer viable la actividad y muy lejos de los más de 80 vuelos semanales que llegaban aquí en enero de este año.

«Los nuevos vuelos autorizados por el gobierno provincial permitirán adecuar la operación a la demanda», explicó la empresa de bandera en un comunicado, en tanto que confirmó que desde enero regresará la ruta entre El Calafate y Ushuaia con 4 vuelos semanales, lo cual permitirá restaurar el intercambio turístico habitual entre ambos destinos patagónicos.

Desde el Ministerio de Salud dicen que el estancamiento en la curva de descenso de casos de coronavirus y la saturación del sistema de salud impiden programar más vuelos

Sin embargo, el anuncio no aparece como suficiente para la deprimida actividad turística, que depende de la llegada de aviones para activarse. Para el secretario de Turismo local, Oscar Souto, si los vuelos no aumentan «será la ruina de todo Calafate», según aseguró a LA NACION

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En el gobierno provincial sostienen que no se autorizarán nuevos vuelos hasta tanto no mejore las condiciones epidemiológicas de la ciudad, «lo que no se ha concretado es porque la situación epidemiológica no lo permite», afirmó la secretaria de Turismo provincial, Valeria Pelliza, a quién desde El Calafate le piden la renuncia por considerar que no es apta para el cargo.

Según los datos oficiales de la cartera de Salud, el estancamiento de la curva de descensos de casos y la saturación del sistema de salud impiden permitir más vuelos. Ayer llegaron a la localidad tres equipos de Terapia Intensiva provenientes de Buenos Aires para reforzar el saturado sistema de salud local en vista a los nuevos vuelos que se sumarán los próximos días.

Disputa política

El anuncio de los 11 vuelos semanales solo generó malestar en el ambiente del turismo, que ve que la temporada empieza a escaparse. «Menos de 3 o 4 vuelos diarios es tomarle el pelo a cada calafateño que sabe lo que significa vivir de recibir visitantes», afirmó el intendente Javier Belloni quien ya no oculta su malestar con el gobierno de Alicia Kirchner, con quien mantiene una relación tensa desde que el año pasado ambos disputaron por la gobernación.

Para Belloni el gobierno provincial no tiene planificación ni previsibilidad en materia turística, y advirtió que es la única actividad económica que en Santa Cruz no termina de arrancar, «es el único destino turístico del país que sigue cerrado, mientras Buenos Aires, Iguazú, Bariloche, Ushuaia, Mendoza, Córdoba, ya programan sus vuelos con regularidad», y no descartó realizar una marcha para defender el sector.

Desde el gobierno provincial elevan la disputa: «¿Alguien de verdad puede creer que el gobierno provincial no quiere el desarrollo total del turismo en El Calafate?», afirmó Pelliza, secretaria de Turismo provincial ante las críticas del intendente y los empresarios. «El proyecto político al cual pertenece la gobernadora fue el verdadero impulsor de la actividad en la villa turística tomando la decisión política de asfaltar la Ruta Provincial Número 5 Río Gallegos-El Calafate y acceso al Parque Nacional Los Glaciares, construir el aeropuerto y el SAMIC -envidia de muchos destinos turísticos- y eso no puede olvidarlo nadie», agregó la funcionaria.

Falta de previsibilidad

En El Calafate las más de 8.500 plazas hoteleras dependen, en su gran mayoría, de la llegada de sus pasajeros por vía aérea, las distancias de los grandes centros como Buenos Aires o Córdoba (casi 3000 kilómetros) desaniman un vía por tierra.

«El turismo se vende con anticipación y se hace con previsibilidad, para que la gente pueda tomar la decisión de venir», afirmó a LA NACION Adolfo Jansma, presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de El Calafate, que fomentó una mesa de trabajo interinstitucional junto a los guías de turismo, las agencias de viaje, los choferes y los hoteles de alta gama.

Esta Mesa Institucional ha desarrollado y probado los protocolos para la actividad hotelera, pero sin vuelos, el turismo no llega. «Con los vuelos programados ahora para enero apenas se cubre el 15% de la oferta que tenemos», afirmó Jansma, quien administra una estancia turística familiar dentro del Parque Nacional Los Glaciares.

Por su parte, la aldea cordillerana de El Chaltén, distante 230 kilómetros de aquí, también tiene atado su futuro turístico a la llegada de los vuelos: mientras algunos turistas visitan los dos destinos dentro de un paquete, están los escaladores de todo el mundo que llegan cada verano a desafiar las paredes de granito del cordón montañoso de los cerros Fitz Roy y Torre. Recién ayer, el gobierno provincial habilitó la apertura al turismo nacional, luego de que una marcha de protesta ganara las calles del pueblo.

Primera low cost en El Calafate

Dentro del panorama poco auspicioso para la temporada local, el anuncio de la aerolínea low cost JetSmart trajo un poco de esperanza al sector, ya que desde el 21 de enero sumará a la ciudad de El Calafate dentro de su propuesta de vuelos, agregando una nueva ruta que unirá el Lago Argentino con Buenos Aires, dos veces por semana y con precios promocionales que parten desde los $3799 por tramo para Buenos Aires-El Calafate, disponibles en seis cuotas a través de la página oficial de la aerolínea.

«Buscamos sumar conectividad en Argentina, complementando la oferta existente y abriendo nuevas formas de recorrer el país, en aviones nuevos, seguros y a precios accesibles, observando y haciendo observar las medidas de bioseguridad que requieren estos tiempos», señala Dario Ratinoff, gerente Comercial de JetSmart.

Anteayer la misma empresa anunció la incorporación de ocho vuelos para la segunda quincena de diciembre que unirán Buenos Aires con Bariloche, otro destino patagónico muy buscado para el verano, y anunció tarifas promocionales.

Fuente: Diario La Nación