RÍO GALLEGOS.-  – La jueza de Instrucción, Marcela Quintana, procesó hoy a Pablo Vito, el tercer implicado en la golpiza a Alfonso Jancovich, el joven con retraso madurativo que pertenece a la comunidad gitana  y aún permanece internado recuperándose de las graves lesiones que le infringieron sus agresores. Es la tercera persona procesada, un cuarto detenido quedó en libertad. La salud de Alfonso evoluciona favorablemente. En su resolución la jueza consignó  “Abuso sexual con acceso carnal agravado por resultar grave daño en la salud de la víctima y por haberse comentido por dos o más personas en concurso real con homicio calificado por su comisión con ensañamiento y alevosía, en grad de tentativa, en concurso real con robo”. Ahora son tres los procesados en tanto Nicolás Galarza que fue detenido en su domicilio en cercanías del edificio donde se produjo la agresión a Alfonso Jáncovich, recuperó su libertad «por falta de mérito», según dictaminó la jueza Marcela Quintana. Pablo Daniel Vito, estuvo prófugo una semana y fue capturado el 23 de octubre en un domicilio de su hermana en el barrio Ayres Argentinos, luego de un operativo que llevó adelante la policía provincial y que fue coordinado por la Unidad Regional Sur con la participación  del GOE, y efectivos de la comisaría Segunda. Los hechos El delito que se le imputa ahora a los tres procesados, José Oyarzún, Gastón Calfucurá y Pablo Vitto está vinculado a la agresión que sufrió Alfonso Jancovich el joven gitano de 32 años con discapacidad que fue brutalmente golpeado por un grupo de personas entre el domingo 7 y el lunes 8 de octubre, cuando fue hallado en el edificio abanadonado de calle Néstor Kirchner esquina Perito Moreno. Al momento del hallazgo Alfonso presentaba heridas en su rosto y tenía introducido en su cuerpo un palo que le provocó severos daños en intestinos, hígado y riñón. Además tenía fracturas en la cabeza y la mandíbula. El joven continúa continúa recuperándose favorablemente, y sus familiares ven con optimismo la evolución de Alfonso que atribuyen a las manifestaciones de fe y rezos que están practicando desde que el joven estuvo en estado crítico severo luego de la golpiza de la que se cumplen hoy veinte días.