EL CALAFATE.- A pesar de su ubicación estratégica para los viajantes, el turismo y la actividad petrolera, La Esperanza es un pueblo que carece de los servicios básicos, y lo  poco que tienen lo lograron con el esfuerzo propio que incluye el económico, y con un mínimo aporte del estado. Desde ayer, hay un semáforo que advierte al automovilista que transita por la ruta 5 que allí hay un poblado. El artefacto lo compró un grupo de vecinos y lo instaló Servicios Públicos. «Los autos pasaban a alta velocidad y eso era un peligro para nosotros»,  señaló a Winfo, Roberto Escalante,  uno de los vecinos más inquietos de este pequeño poblado que lucha permanentemente por mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Además del semáforo que operarios de SPSE instalaron a la vera de la ruta 5, a mano derecha viniendo de Río Gallegos, la empresa de energía también repuso los focos quemados de las luminarias del paraje. «Hacen falta por lo menos dos semáforos más», plantea Roberto, «uno con luz roja para los automóviles que vienen desde El Calafate, y otro con luz amarilla para el cruce cuando se retoma la ruta 5 hacia Gallegos», explica. Aunque no es sencilla la gestión, el artefacto que colocaron ayer costó unos 10 mil pesos que costearon un grupo de vecinos con la colaboración de enfermeros del puesto sanitario, policías del destacamento, y los dueños de la estación de servicio YPF. A pesar de que en la zona operan varias y poderosas empresas petroleras, «ninguna aportó nunca nada para La Esperanza», manifiestan los vecinos. La falta de gas y el elevado costo que pagan para calefaccionarse En La Esperanza hay una veintena de casas, y una población estable de treita habitantes a los que se suman trabajadores de las empresas petroleras que pernoctan en viviendas arrendadas. Una de las mayores preocupaciones de los lugareños es la falta de red de gas que obliga a abastecerse con cilindros a un alto costo: «cada cilindro de 45 kgs cuesta  2.200 pesos y en invierno dura una semana, y el metro cúbico de leña cuesta 2.000 pesos, y se compran 15 metros para tres meses», cuenta Roberto. EL 05 de octubre de 2015, SPSE licitó la obra de la red de gas para La Esperanza y adjudicó la misma a la firma Chimen Aike, SA., sin embargo la obra ni siquiera se inició En La Esperanza tampoco hay agua de red, «algunos tenemos pozos, y otros extraen de las vertientes naturales que hay acá cerca», cuenta Roberto Escalante. Tampoco hay agua de red en el hotel ni en la estación de servicio, ni red cloacal.