EL CALAFATE.- «Bzzzz…empezó en realidad antes de la pandemia. Lo que hizo la pandemia con su cuarentena, fue darnos el tiempo del que no disponíamos antes para terminar de darle un empujón», así sintetiza Natalia Renard este proyecto que hoy es realidad y mas allá de su uso se trata de elementos que en su génesis apuestan al cuidado del planeta. Así de pequeños, pero con un gran espíritu.

Los Bzzz…Wraps, son envoltorios ecoamigables, están hechos con telas y ceras de abejas y vegetales, resinas y aceites totalmente naturales. No todos los Bzzzz… llevan los mismos materiales, ni las mismas proporciones de estos materiales. Según el uso que le vayamos a dar, es el tipo de Bzzzz… que se puede utilizar. Están hechos de telas tratadas y pueden ser utilizados para envolver los alimentos tanto fuera como dentro de la heladera.

«Queríamos hacer un producto que nos permitiera diversificar nuestros respectivos trabajos, pero que además aportara un “mimo” al planeta… que ayudara a que algo mínimo cambie. Queríamos, con nuestro trabajo, agradecer las 2.000.000 de cosas alucinantes que nos da la Tierra», cuenta Natalia en un alto en su mesa de trabajo que en los últimos meses trastocó a un laboratorio de experimentos donde todo empezó a oler a miel, bosques, hierbas. Como ella dice la «alquimia» empezó a suceder y hacerlos se convirtió en una experiencia sensorial lindísima.

«Podés tocarlos (es una sensación diferente al tacto a la que estamos acostumbrados), olerlos (tienen olorcito como a miel y bosque), mirarlos (son colores lindos y alegres), oírlos (hacen un ruidito re lindo cuando los abrís)… es un objeto raro pero hermoso», dice entusiasta su productora que contagia las ganas de cuidar el planeta.

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El viaje es el camino

En en el medio del trayecto fueron sumando objetivos a la creación del proyecto y decidieron que si los envoltorios iba a ser un producto eco amigable, también debía serlo su proceso de fabricación y los insumos que utilizamos, por eso tuvieron en cuenta varias cosas: «Que los proveedores de insumos compartieran la misma filosofía de cuidado ambiental, que lo que pudiéramos comprar en la localidad, fuera comprado en la localidad para contribuir a la la economía local y disminuir la huella de carbono», detalla Renard

Aptos para celíacos

Los Bzzzz… son aptos para celíacos. «como soy celíaca y entiendo los obstáculos con los que nos encontramos a veces con respecto a nuestras limitaciones, nos aseguramos que los insumos fueran completamente libres de gluten y además está muy cuidado todo el proceso para evitar la contaminación cruzada», detalla la creadora de los Bzzzz… que ya tienen su página en Instagram donde derrochan belleza y color.

El packaging es 100% compostable y sencillo. «Queríamos también recordar que lo más importante la belleza interior!!! El ejemplo más claro son los juguetes chinos, que son cajas enormes, cartón, plástico con colores llamativos y cuando llegás al juguete en sí, tiene mucho menos de la mitad del tamaño y no se ve tan bonito como se lo veía en la caja. Vamos perdiendo la escala de lo que es REALMENTE importante. Vamos perdiendo la capacidad de hacer un consumo consciente».

“Bzzzz…” es el clásico sonido onomatopéyico con el que identificamos a las abejas y el nombre de los envolotorios es es un tributo a ellas, ya que la cera de abejas es uno de los principales ingredientes del producto.