CALETA OLIVIA.– Con una ruidosa caravana de automóviles, comerciantes y vecinos protestaron haciendo sonar sus bocinas pidiendo la renuncia del intendente, Fernando Cotillo. El incidente con un comerciante maltratado por la policía luego que le clausuraron el negocio, la suba desproporcionada de impuestos y el aumento de sueldos de los funcionarios, además de la difusión de los montos que cobra la pareja del intendente por guardias en el hospital, fueron, entre otros, los detonantes de la movilización.

Con una extensa y ruidosa caravana de vehículos concretada la noche del sábado, vecinos de Caleta Olivia expresaron su disconformidad con la gestión del intendente Fernando Cotillo y pidieron su renuncia a raíz de una serie de sucesos que provocaron disconformidad en la comunidad.

La clausura del comercio de Aníbal Villares quien luego fue golpeado por la policía, no fue la primera situación que generó malestar en la comunidad de Caleta Oliva, sino más bien la acumulación de hechos que desde hace varios meses viene protagonizando la gestión del intendente, Fernando Cotillo.

La suba de sueldos del 100% a cargos políticos, a la par del incremento de impuestos municipales en plena pandemia y la reciente difusión del sueldo que percibe la pareja del jefe comunal como nutricionista del hospital local, fueron el caldo de cultivo que derivó en una masiva movilización de comerciantes y vecinos que el sábado por la noche recorrieron las calles de la ciudad pidiendo la renuncia del intendente.

Villares fue secretario de Deportes en la primera gestión de Cotillo en el año 2003, pero hoy ambos están enfrentados.  “Está envuelto en una cuestión política, nosotros conocemos quien es Aníbal Villares y su allegados saben quien es Aníbal Villares” señaló el Intendente Cotillo a través de Canal 2 la señal de cable local.

Luego reveló detalles de la situación del comercio de Villares, “cuando llegamos a la municipalidad nos encontramos que desde el 2012 no tenía su habilitación, a partir de allí los empleados municipales comenzaron con sus visitas habituales como lo hacen en los más de 2000 comercios que tenemos en Caleta Olivia, intervino el Juzgado de Faltas que resolvió la clausura el 9 de marzo”, explicó el jefe comunal.

Más adelante atribuyó al comerciante la difusión en las redes sociales del recibo de sueldo de su pareja y los montos que percibe por las guardias realizadas en el hospital como jefa del Departamento de Nutrición, adelantó que iniciará acciones legales contra Villares, «No hablo como intendente, lo hago como Fernando Cotillo,  que haya publicado un recibo de sueldo  podría estar incurriendo en una falta que se va a tener que retractar públicamente sino lo haré  por la vía judicial que corresponda, lo digo para que la ciudadanía de Caleta lo sepa y  muchos de los que están actuando de una manera similar”, advirtió.

Ante los cuestionamientos a su gestión y el pedido de renuncia, Cotillo afirmó que es la tercera vez que es Intendente, «la ciudadanía me eligió y  cuando dicen que se vaya, que lo echen….las elecciones son cada 4 años”, desafió.

Antes de estas declaraciones vecinos habían viralizado las fotos del comerciante golpeado y ensangrentado junto a su propio relato:  “me sacó la policía del negocio, esposado, me pasearon en el patrullero y me dieron tanto que pensé que me mataban, me trajeron al hospital. Me esperaba la médica policial hizo un acta y no puso nada, no la firmé. Me llevaron otra vez al estacionamiento del Hospital y me arrastraron por el lugar”, precisó Villares.

Por la situación intervino la Cámara de Comercio instando a los comerciantes a no tener miedo a expresarse. “Comunicados que no se veían desde la dictadura militar, donde había miedo a la libertad de expresión y las persecuciones ideológicas” publicaron. “Si Ud es afiliado o no a la Institución y tiene una situación de irregularidad acontecida en la última década, no tenga miedo a sus expresiones como ciudadano y Comerciante, sienta que en la Cámara tiene un ámbito de escucha y defensa de su situación ante el Estado Municipal” dice uno de los párrafos del documento emitido por la entidad.

La escalada de protestas

El 26 de febrero había tenido lugar un bocinazo similar en apoyo a Mechenien (Asociación Amigos del Arte), luego que el intendente expresara su malestar público contra el presidente de la asociación, Juan Balois Pardo, porque “pertenece a ese sector de la sociedad que está acostumbrado a publicar sus cosas en sus redes y después hablar con nosotros”.  Pardo había publicado que el jefe comunal no quería atender a la asociación que le reclamaba por la reactivación de la sala de cine y por el traspaso del personal que trabaja allí a otras áreas del municipio.

Luego el municipio revisó el convenio, lo elevó al Concejo Deliberante donde fue aprobado por los concejales del oficialismo, y luego de 30 años Mechenien dejó de administrar el cine. 

Aumentos en los sueldos de los cargos políticos en cuarentena

Durante la sesión del 19 de marzo de 2020, cuando ya se había declarado la pandemia del coronarivus, y la Provincia había decretado la emergencia sanitaria, económica y social, los concejales dieron tratamiento al presupuesto municipal, dentro del cual incluyeron incrementar en un 50 por ciento, los sueldos de la planta política.

El sueldo del intendente que hasta ese momento equivalía a 3 veces el módulo 1 municipal, pasó a multiplicarse por 5 veces el módulo 1. Los sueldos de los demás funcionarios están enganchados al del jefe comunal. Fue aprobado por el Concejo Deliberante pero no se abonó hasta que llegaron a un acuerdo con el gremio municipal de un aumento del 33 %  para los trabajadores, porcentaje que también reciben los funcionarios llegando de esta forma al 100 %.

«Lo hemos hablado con el gremio y la ordenanza está promulgada», reconoció tiempo después el intendente durante una entrevista que le realizó el periodista Emir Silva por Radio San Jorge.

En el mismo acto legislativo promulgado luego por el Poder Ejecutivo, hubo un aumento de tasas e impuestos municipales que también con la mayoría oficialista del cuerpo deliberativo fue aprobado sin consenso con la cámara de comercio.  

Los incrementos se dieron en rubros como, tasas de comercio e industria, ocupación por espacios públicos, cementerio, abasto, faena en matadero municipal, libretas sanitarias y análisis bromatológicos, derechos a uso del basural y valor de tierra fiscal, además de algunas reducciones en planes de cuotas para deudas.