Adrian Gustavo Barabino
Por Adrian Gustavo Barabino

Pocos días habían pasado de la golpiza a docentes en 28 de Noviembre por parte de la UOCRA en abril de 2011. Frente a la Casa de Gobierno había un acampe de los docentes, en un conflicto histórico y permanente en Santa Cruz. Yo en ese tiempo tenía 15 años, y ya habían pasado 4 años del conflicto docente de 2007, en mi edad escolar pasé esas etapas entre paros, días sin clases, y distintas voces críticas al gobierno como también hacia los docentes pero ese día decidí ir yo a preguntar qué había pasado y… «a buscar la noticia».

Era un sábado 16 de Abril, hacía poco tiempo había empezado a hacer fotos con mi celular nuevo pero no tenía cámara fotográfica ni de video, aunque sí  tenia amigos que me prestaban sus cámaras y fue Agustín quien ese día me filmó y me acompañó hasta Alcorta y Comodoro Rivadavia, la sede de la Casa de Gobierno de Santa Cruz. Allí los docentes habían montado un acampe sobre Alcorta, esa calle que de a poco nos fuimos acostumbrando a verla cortada al tránsito a raíz de las distintas protestas de estatales que se reiteraban por esos años. Fui, me acerqué y pregunté qué había pasado y qué era lo que reclamaban.

Sin saberlo comenzaba a dar mis primeros pasos como reportero. 

Hoy recuerdo este material desde mi canal de YouTube.  Ayer -diez años después- me encontraba en el mismo lugar pero cubriendo el acampe que hoy llevan adelante los enfermeros del hospital público a quienes el gobierno pasó de llamarlo héroes a no atender sus reclamos.

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Evoco también a los Jubilados Unidos, que durante más de 100 días estuvieron acampando reclamando por sus derechos tras una vida de trabajo, y las innumerables  protestas que vi pasar en tan solo 10 años por ese mismo jardín de Casa de Gobierno, hoy enrejada y con dispositivos de seguridad que evidencian el temor de un gobierno ante los ciudadanos que lo demandan. 

Las cosas poco cambiaron desde aquel 2011. Hoy atravesamos una pandemia que en 14 meses nos llenó de muerte, contagios y angustia.  

Docentes, municipales, estatales, enfermeros, policías, desocupados, jubilados, viales, las protestas frente a la Casa de Gobierno no cesaron, son parte del paisaje riogalleguense.  Como así también el silencio e inacción del gobierno.

En este  2021 la única diferencia es que usamos barbijo, todo lo demás sigue igual.