RÍO GALLEGOS.- Médicos del Hospital Regional que ayer concurrieron al ministerio de Salud en busca de una respuesta a sus reclamos por condiciones laborales y salariales, no fueron recibidos por las autoridades, ni siquiera pudieron ingresar al edificio: «nos cerraron la puerta en la cara», dijeron. Además, el gobierno envió dos patrulleros, para identificar a los manifestantes. Mientras tanto el hospital presenta un panorama preocupante, por falta de especialistas, insumos, crisis de conducción y la ausencia del ministro de Salud que permanece indiferente al conflicto.

Luego de dos días de paro en todos los hospitales y centros de salud de la provincia, los médicos expresaron que el gobierno «les cerró la puerta en la cara» en alusión a la jornada de ayer cuando se les impidió con policías el ingreso al Ministerio de Salud para hablar con las autoridades.

«Llegaron dos patrulleros con cuatro policías que pidieron que nos identifiquemos, cosa a la que nos negamos porque no estábamos haciendo nada malo, solo reclamando por nuestros derechos», contaron los médicos. La situación se distendió cuando intercedió Freddy Sánchez Céspedes, el referente de APROSA, quién dio sus datos al policía.

El panorama crítico dentro del Hospital Regional, que describen los médicos.

Pero la imagen de los médicos puertas afuera del Ministerio de Salud, y de los funcionarios encerrados en el interior del edificio sin querer ver ni oir, es un símbolo de algo más profundo que subyace en un conflicto que tiene a los profesionales de la salud como rostro visible.

«En diez años se fue la mitad de los médicos».

La falta de especialistas y la carencia de insumos por falta de inversión; la nula organización del sistema por falta de conducción y la ausencia del ministro de Salud son el caldo de cultivo de un conflicto que persiste en el tiempo sin resolución, al menos en el corto plazo.

Los testimonios recogidos por Winfo Santa Cruz «comprobables con solo venir al hospital a realizar una consulta», aseguran, describen un cuadro de situación que explica la raíz del conflicto: «tenemos la Dirección renunciada, andan ofreciendo por los pasillos el cargo que hoy ocupa la dra Laura Beveraggi. El ex director Jvier Lerena se fue al SAMIC, en varios sectores faltan jefes de Departamento y de Servicios», detallan.

La falta de personal sobre exige al actual plantel «escaso, cansado y envejecido», como definen los propios médicos.

Añaden que «faltan cardiólogos infantiles, nefrólogos infantiles, neurólogos, cardióloga hay una sola part time. Consultorio ambulatorio no hay porque se descentralizaron en los Centros de Salud que ya no dependen del hospital sino directamente del Ministerio», cuentan.

A este panorama se agrega que «la guardia está colapsada, no hay lugar para internación, se demoran las derivaciones, el equipo de rayos queda de servicio frecuentemente y el laboratorio da 15 turnos por día porque no hay insumos», describen fuentes del nosocomio.

Médicos itinerantes

Un capítulo aparte que suma malestar entre los profesionales del HRRG, es la contratación de médicos itinerantes, «Pediatría funciona con médicos itinerantes, que vienen de Buenos Aires, atienden y se van. Muchos de ellos no están matriculados en la provincia, lo que provocó un reclamo del Consejo Médico«, afirman los médicos del hospital.

Consideran un alivio que haya disminuido la tasa de contagios de Covid, ya que de lo contrario el panorama sería más preocupante.

El reclamo de los médicos.

Los dos días de paro convocados por APROSA que se concretaron durante el martes y miércoles, que concluyeron con una caravana de automóviles que recorrió las calles de la ciudad, es en reclamo de aumento al básico, que incluya a los jubilados, apertura de paritarias, y un pedido por la incorporación de más profesionales para aliviar el trabajo del plantel de médicos que hoy se encuentra sobrexigido por falta de personal.

El último pedido de apertura de paritarias fue cursado por APROSA al ministerio de Trabajo, el 02 de noviembre, y hasta el momento no se concretó ninguna reunión.

Los médicos perciben que la crisis en el hospital regional, que repercute en todo el sistema de salud pública, «es por falta de inversión en salud para fortalecer un sistema, en una provincia que está alejada de los grandes centros urbanos donde hay más alternativas a la hora de requerirse un centro de mayor complejidad para atender a pacientes derivados», señalan, y añaden: «no podemos depender de un avión», remarcan.

El gran ausente

El ministro de Salud, Claudio García, nunca recibió a los médicos del hospital Regional, ni siquiera se expresó sobre el conflicto que ya lleva varios meses de vigencia.

«¿Ustedes lo vieron o escucharon alguna vez decir algo sobre nuestro reclamo?», manifiestan los médicos que adelantaron a Winfo Santa Cruz, que de persistir la negativa del gobierno a recibirlos, y la falta de convocatoria a paritarias, «seguramente decididiremos nuevas medidas para insistir con nuestros reclamos».