EL CALAFATE.– Nazar Kuzmin cuenta las horas para partir a Ucrania, desde donde emigró hace veinte años pero que ahora volverá para alistarse en el Ejército. Estima que en diez días ya habrá reunido el dinero y los materiales que necesita: casco, chalecos, botines, y el dinero para los pasajes. Su historia despertó la solidaridad de los vecinos de la ciudad que lo ayudan a llegar a su destino.

«A mi madre le cuesta que me vaya, pero ella nos crió así», cuenta a Winfo Santa Cruz el joven remisero, que habla tres idiomas y que suelen contratarlo en las agencias locales para que sea de traductor con los pasajeros que hablan ucraniano o ruso. Ahora junta sus ahorros, realiza ventas de comida y apura los últimos trámites para dejar todo ordenado antes de partir.

«Mi hermano ya está en Odessa, se encontró con mi padre, está bien, está alistado y esperando el llamado, parece que eso será el próximo lunes», explica Nazar mientras cuenta de su hermano Taras, también vecino de El Calafate que partió antes a la guerra. Se mantienen comunicados todos los días y Nazar espera poder ingresar a Ucrania a partir de los contactos previos que su hermano ya hizo allá.

Nazar asegura que volverá apenas termine la guerra, acá lo espera su madre y su novia. Asegura que El Calafate es «su parte del mundo».-